Los estudiantes de la nueva generación de CUBO AI en El Salvador no solo recibirán formación teórica en inteligencia artificial (IA), sino que también tendrán la oportunidad de trabajar directamente con los chips NVIDIA B300, considerados entre los procesadores más avanzados del mundo para este tipo de tecnologías.
En el marco del inicio de la cohorte 2026, previsto para el próximo 25 de febrero, la Agencia Nacional de Inteligencia Artificial (ANIA) confirmó que los participantes podrán acceder a esta infraestructura como parte de su proceso formativo, en lo que representa un salto cualitativo en la enseñanza tecnológica en el país.
«En exactamente dos semanas, 50 estudiantes de CUBO AI harán algo que nadie más ha hecho antes: entrar en un clúster de IA B300 completamente soberano», destacó la organización.
El anuncio se da en paralelo al despliegue de estos chips en territorio salvadoreño, los cuales han sido instalados en una planta geotérmica y utilizados dentro del Laboratorio Nacional de Inteligencia Artificial. Esta infraestructura forma parte de una estrategia más amplia para desarrollar capacidades tecnológicas soberanas, aprovechando la matriz energética del país.
De acuerdo con Aaron Ginn, CEO de Hydra Host, los chips B300 representan la tecnología más reciente desarrollada por NVIDIA y ofrecen un rendimiento «entre tres y cinco veces superior» respecto a generaciones anteriores. «Es la última tecnología creada por la compañía más valiosa del mundo», afirmó, al tiempo que subrayó que El Salvador es el primer país de la región en recibir este tipo de infraestructura.
Uno de los elementos clave del proyecto es su integración con energía geotérmica, lo que permitirá operar centros de datos de alto rendimiento de forma sostenible. «Los B300 están siendo desplegados sobre uno de sus volcanes, en una central geotérmica», explicó Ginn, quien destacó que la disponibilidad energética es un factor determinante para el desarrollo de la inteligencia artificial a gran escala.
Formación conectada con infraestructura real
La incorporación de los chips B300 en el proceso educativo de CUBO AI marca una diferencia respecto a programas tradicionales, al permitir que los estudiantes interactúen con sistemas reales de cómputo avanzado. «No solo hablamos del futuro; les dejamos que lo construyan», señaló la organización en su anuncio.
CUBO AI, impulsado por la ANIA en conjunto con la Oficina Nacional del Bitcoin (ONBTC) y el asesor de inteligencia artificial del Gobierno, Brian Roemmele, busca formar talento local con estándares internacionales. El programa está dirigido a jóvenes con dominio del inglés, conocimientos intermedios de programación y alta motivación para desarrollarse en tecnologías emergentes.







