Desde el 19 de enero, Alejandra Bonilla, originaria de Honduras, se encuentra con su familia en El Salvador.
Se dedican a vender accesorios alusivos a la colombiana.
Entre camisetas, pelucas moradas, gorras y otros artículos, el grupo ha encontrado una manera de combinar negocios y diversión.

Alejandra asegura que las ventas han sido buenas y que la experiencia de compartir con su equipo y con otros fans ha sido maravillosa. «Estamos disfrutando del ambiente, de la música y de ver a tanta gente emocionada por Shakira», dijo.
Para estas familias, la oportunidad de estar en el país se ha convertido en una mezcla de comercio, celebración y pasión por la música.







