Más de 1,500 hogares de los distritos de Chilanga, Guatajiagua y San Simón, en Morazán Sur, fueron beneficiados con el proyecto de acciones anticipatorias, que benefició a comunidades que enfrentan condiciones recurrentes de sequía e inseguridad alimentaria.
El proyecto lo ejecutó por más de dos años la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), junto con diferentes instituciones de Gobierno, la Unión Europea, la Cruz Roja Alemana y la Cruz Roja Salvadoreña.
El cierre del proyecto se realizó en Osicala, Morazán, donde las instituciones y productores compartieron las experiencias desarrolladas entre junio de 2022 y diciembre de 2025, fechas en las que se ejecutó el proyecto. Entre los resultados presentados se destacó el beneficio a 1,500 hogares, con una contribución directa e indirectamente a más de 5,900 personas, la mayoría fueron mujeres.
«Han sido más de 1,000 familias involucradas en dos fases en las que pusieron en práctica el enfoque de acciones anticipatorioas, es decir, activarse y reaccionar antes de recibir los impactos para proteger sus medios de vida, su salud y sus familias. Ellos han aprendido muchas técnicas y han dado muchos resultados, pero ahora queda en sus manos continuar y multiplicar las acciones», expresó Rafael Guillén, facilitador de FAO.

Durante el proyecto se establecieron 12 escuelas de campo, se instalaron sistemas de riego por goteo, se cultivaron hortalizas de ciclo corto y se sembraron 20 manzanas de granos básicos tolerantes a la sequía, con la producción de 537 quintales para fortalecer las reservas alimentarias.
El proyecto también implementó medidas para proteger los medios de vida de las familias rurales con la vacunación de cerca de 10,000 aves y más de 400 cabezas de ganado; y se entregaron 8,700 aves de doble propósito para mejorar la disponibilidad de proteína y generar ingresos en las familias.







