El tigre recuperó la mordida: aprovechó la visita de Platense para volver al triunfo, 4-1, en un juego en el que no derrochó un fútbol espectacular, pero le sacó petróleo a los yerros defensivos de los gallos para desplumarlos sobre el césped del Óscar Quiteño.
Mostró quizá más orden e idea de juego la visita en el primer acto, pero se vio abajo en el marcador desde muy temprano, cuando ni siquiera había hecho méritos para poner de fiesta a su escasa hinchada congregada en el Quiteño.
Fue un pelotazo a las espaldas de la zaga viroleña la que provocó el gol y la falla fue de Alexis Renderos que tocó el balón con la mano al pedir, de espaldas, «un fuera de lugar». La pena máxima la hizo efectiva Rafael Tejada al 9’ para el 1-0.
Hasta ahí el duelo entre tigres y gallos parecía de «ping pong». Ambos buscaban la pelota, pero al mismo tiempo les quemaba y la alejaban sin mucha precisión e idea de sus parcelas por lo que el gol llegó de forma insospechable.
Tampoco cambió mucho la llegada del gol. Respondió Platense, al 20’, con un remate de Alejandro Marroquín, pero quien se encontró con su doblete fue Tejada. El «7» tigrillo aprovechó una mala salida del meta Elías Martínez y convirtió el 2-0 en el 36’.
En la segunda función los viroleños salieron volcados en ataque y redujeron a FAS sobre los primeros 20 minutos. Llegaron y llegaron hasta que en el 59’ Andrés Bello movió la pizarra al convertir el 2-1. Después, aunque Platense no renunció al ataque fue Cristopher Ortiz quien anotó el 3-1 (89′) y Tejada logró el 4-1 (90-4′) para el local.







