Águila tropezó de nuevo con la misma piedra: un FAS que ya le cogió la medida en cuartos de final y que puede pregonar a los cuatro vientos que ya lo eliminó tres veces. Los tigrillos ganaron 0-1 en la vuelta, emparejaron la serie a 2-2 y ganaron 2-3 en penaltis. Rafa Tejada hizo el gol definitivo.
Salvo un mano a mano entre Rafa Tejada y Benji Villalobos, 25′, la primera media hora del primer acto fue una oda al aburrimiento. Parados sobre un 4-1-4-1 sobre el césped del Cuscatlán (ambos), emplumados y tigrillos protagonizaron un duelo para el bostezo y anestésico para las hinchadas negro naranja y azulgrana que atestiguaron un situ el choque.
Ni Águila que acabó en la cima del torneo regular mostró los argumentos que le permitieron el liderato, ni FAS que era el urgido de la victoria se preocupó por ofrecer un recital de fútbol y sobre todo goles que fue lo que más se extrañó para ponerle sabor de fiesta al primer acto.
Es que la preocupación de migueleños y santanecos pasó más por debatir por la pelota y eso hizo un duelo, a ratos, bastante trabado, en el que se impuso el marcaje y las defensivas. Empezó Águila manejando la pelota, pero el cambio de Jonathan Nolasco por Rodrigo Rivera, (lesionado) antes del cuarto de hora, permitió a FAS dar más transito a la pelota y generar problemas por el corredor izquierdo con Tejada que jugó en un pie y corriendo con dificultad.
La leve mejoría, sin embargo, no dio para mucho a los tigrillos porque una vez Águila cambio de ritmo y quiso llevar el juego al vértigo logró crear peligro, sobre todo en el juego aéreo donde Dixon Rivas, 37′, y Darwin Cerén, 39′, hicieron volar a Kevin Carabantes quien atinó a desviar hacia el tiro de esquina. Los minutos siguientes se esfumaron sin mayores incidencias para la crónica periodística.
En el complemento, con la obligación por bandera y solo 45 minutos por delante, el tigre salió de cacería, y el cambio de mentalidad, lo hizo visible un zurdazo de José Portillo y otro de Edgar Medrano (46′ y 47′). También la colocación de Rafa Tejada como centro delantero y ya no de extremo por izquierda.
Las mejores ocasiones de gol, no obstante estuvieron del lado naranja. Carabantes volvió a volar para taparle opciones claras a Gregori Díaz y Walter Pineda, 59′, y solo un minuto después voló la pelota a la altura del manchón del penalti.

Parecía que Águila finiquitaria la serie, pero en una jugada de riñón, Medrano, 70′, galopó, disparó y consiguió que el balón pasara entre las piernas de Benji para el 0-1 ( 2-2 en el global) que obligó a los penaltis, donde los tigrillos fueron más efectivos.







