Como lo que se vivió el fin de semana en la Liga española, la noche del miércoles en el estadio Cuscatlán, Águila y FAS lo repitieron: con el silbatazo inicial, los jugadores pararon quince segundos en señal de protesta por los problemas que están pasando los jugadores del Hércules, con los dos meses de deuda salarial y el posible descuento por denunciar la falta de pago.
«Creo que todo futbolista tiene el deseo, pues, de trabajar para sacar a su familia adelante. Ese parón fue producto del equipo de Hércules, que muchos jugadores acá dependen de un salario, pues, y que no se ha valorado. Y no se les pague, pues, también nosotros somos seres humanos», mencionó Edgar Medrano, jugador de los tigrillos.
Los jugadores de ambos equipos explicaron que la iniciativa fue de los dos capitanes e informada al resto de los jugadores y al árbitro sobre la acción que tomarían y que algunos aficionados aplaudieron en el estadio, en solidaridad con los jugadores del Hércules.
«Estas cosas nos pueden seguir pasando. Nosotros tenemos nuestra familia. Tenemos que llevar todo a la casa. Sacar a nuestra familia adelante no es fácil. Pero bueno, sé que primeramente Dios te mejore y que pronto el fútbol salvadoreño crezca desde ese punto para que veas tú que en un futuro se vea mejor entre otras ligas que se siguen superando y siguen dejándola a El Salvador en el mismo puesto», comentó.
Por el lado emplumado, Jairo Henríquez detalló: «Yo creo que es importante que todos, tal vez no estamos en esa situación, pero es importante tenernos ese tema con los demás porque es fútbol y uno nunca sabe cuándo puede estar en esa situación y va a necesitar de otros. Así que yo creo que ha sido importante. La decisión que se tomó ahora».
Ambos aseguraron que esta situación podría repetirse, si la situación no mejora con el Hércules o por si otro equipo cae en esa situación, ya que esperan ser escuchados por las altas autoridades para mejorar el fútbol.







