Cuatro pandilleros que estaban intentando reorganizar a la MS13 en el occidente del país fueron ubicados y capturados por autoridades fiscales y policiales.
Entre los detenidos está Rigoberto Lara Portillo que cumplía con el rango de corredor (jefe marero) y que, junto a otros pandilleros, intentaban continuar con el cometimiento de actividades ilícitas como la venta de droga, informó la Fiscalía General de la República.
El resto de capturados son Mauricio Alexander Navarro Menjívar, Luis Enrique Pérez Reyes y Kevin Alexander Portillo.
El ministerio público explicó que un total de 24 pandilleros más, que ya se encuentran recluidos, serían notificados de los nuevos delitos que se les atribuyen.
Durante el procedimiento se ejecutaron varios registros en los que se incautó evidencia que fortalecerá las investigaciones fiscales.
La Fiscalía detalló que, además, se giraron órdenes de captura con difusión roja para 47 delincuentes que forman parte de esta estructura.
El gobierno actual ha implementado diversas estrategias para capturar a pandilleros que han intentado huir o que pretenden seguir con el accionar criminal.
«Vamos a extraer hasta al último terrorista que esté escondido. No les permitiremos reorganizarse. El país más seguro del continente se respeta», ha dicho el presidente de la República, Nayib Bukele.
Una de las acciones ejecutada para evitar estos movimientos de las estructuras ha sido la instalación de cercos de seguridad conformados por policías y militares, los cuales han permitido identificar a remanentes de pandillas a quienes también se les ha decomisado armas, drogas y otros ilícitos.
«La guerra contra pandillas continúa hasta erradicar por completo este cáncer y sepan que cualquier intento de reorganizarse para seguir dañando a nuestra sociedad será neutralizado. En este país ya no tienen cabida, tenemos un Estado firme y contundente», ha dicho el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro.
Hace unos meses, las autoridades lograron desarticular a una estructura de estudiantes identificada como «La Raza», que tenía su propia jerga pandilleril, señales con las manos, grafitis y jerarquías de mando.







