El Fondo de Inversión Ambiental de El Salvador (Fiaes), en conjunto con la Fundación Zoológica de El Salvador (Funzel), llevaron a cabo ayer una jornada de liberación de tortugas marinas en la playa Barra Salada, departamento de Sonsonate.
La jornada se realizó en el marco del programa Océanos, el cual se implementa con el financiamiento del Tropical Forest and Coral Reef Conservation Act (TFCCA) con el objetivo de conservar los ecosistemas arrecifales, costero-marinos y de especies relevantes.
Desde octubre de 2025, Funzel, con el financiamiento del Fiaes, y las autorizaciones del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) inició el proyecto «Conservación e Impacto Socioambiental Económico de los Proyectos de Tortugas Marinas» en la playa Barra Salada.
Este proyecto tiene como objetivo concientizar a los habitantes de la comunidad Barra Salada de la importancia que tiene la existencia de las tortugas marinas en el ecosistema, así como realizar acciones para proteger a los huevos de esta especie de las ventas ilegales.
«Actualmente tenemos diferentes ejecutores que están desarrollando varias acciones en el tema del trabajo en las playas. Se trabaja el tema de sensibilización y educación ambiental y también se está contribuyendo a desarrollar diferentes estudios que van a garantizar el impacto de esta especie», explicó Deysi Piche, técnica ambiental de FIAES.
Por medio de ese proyecto, Funzel ha adecuado un vivero para proteger e incubar los huevos de las tortugas marinas que llegan a la zona para hacer la anidación, es decir, el momento en que ponen sus huevos en la arena.
Esta fue la primera jornada de liberación que realizó el Fiaes en conjunto con Funzel en la playa Barra Salada y se dio luego de 45 días de brindar cuidados especiales a dos de los nidos que tiene el vivero.
Claudia Dueñas, coordinadora de proyectos de vida silvestre de Funzel, detalló que las tortugas que fueron liberadas nacieron ayer mismo.
Además, explicó que el mejor momento para introducirlas a su hábitat en el océano es precisamente en sus primeras horas de vida, debido a que es cuando cuentan atraviesan una etapa llamada «frenesí», que les proporciona altos niveles de energía para nadar mar adentro.







