Firpo demostró que la casta de campeón no se pierde tan fácil, y venció a un débil equipo de Batanecos en su casa, la cancha Juan Francisco Molina, que poco o nada pudo ofrecerle; el 2-0 fue suficiente para afianzar medio boleto a cuartos de final de Copa Presidente.
Los usulutecos no mostraron particularmente mucho volumen de juego, pero sí fueron certeros en las ocasiones que generaron sobre la cabaña vicentina.
El primer tanto cayó en el amanecer del encuentro, al minuto 3, con un tiro libre que colocó de buena manera Brian Martínez, sacando aplausos incluso de la afición local.

Tras la inauguración en el marcador, Firpo no aumentaba las revoluciones, pero no bajaba el ritmo y encontró en Mauricio Cerritos a un buen conductor de su medio campo.
El segundo gol pampero, más que mérito taurino, fue infortunio local, cuando el jugador de Batanecos, Juan Antonio Ramírez no supo despejar un balón a ras de grama, y terminó dando un gol en propia puerta.
Ese gol fue un duro golpe para Batanecos, que durante el primer tiempo no consiguió aproximaciones claras a la cabaña visitante, que estuvo defendida por Wílber Hernández, suplente de Felipe Amaya.

En la segunda mitad, Batanecos tuvo su ocasión más clara para al menos aspirar a un tanto por medio de un penalti. Rusvel Saravia, de recorrido por primera división, se paró frente al balón, pero su definición fue centrada y el portero pampero lo atajó, manteniendo bien guardada su portería.
Firpo se sentía cómodo con la ventaja de dos tantos, y a medida el cronómetro iba acortando el tiempo restante, los pamperos también dejaban de carburar por un tercer gol.
La victoria deja encaminada la eliminatoria, y le otorga la ventaja a los pamperos de cerrar en el estadio Sergio Torres Rivera, con su afición, y en sus condiciones, dentro de dos semanas.







