La Fiscalía General de la República ha terminado la fase de incorporación de toda la prueba pericial, testimonial y documental contra los 486 jefes de la estructura criminal MS-13, con lo cual buscan demostrar el cometimiento de hechos delictivos por parte de esa pandilla entre 2012 y 2022.
En las jornadas anteriores fue incorporada la prueba testimonial ofertada por la Fiscalía. Más de 10 testigos confirmaron que los cabecillas ordenaron y también autorizaron el cometimiento de crímenes en los diversos territorios donde delinquían.
Entre estos hechos hubo homicidios agravados, extorsiones, privaciones de libertad, feminicidios, tráfico de armas, tráfico de droga, agrupaciones ilícitas y rebelión. «El delito de rebelión se le está atribuyendo a todos, porque prácticamente fueron una estructura que se alzó en armas en contra de la población salvadoreña y atentó contra el Estado democrático de este país».
Audios y videos de la planificación o el cometimiento de crímenes en perjuicio de civiles, policías, soldados y miembros de estructuras criminales contrarias también fueron incorporados, en jornadas anteriores, como prueba en este proceso penal.
«Es una estructura que su único fin era cometer delitos, cualquier tipo de delito, homicidio; pero, principalmente es una estructura eminentemente homicida, extorsiva, que traficaba armas y traficaba drogas, que trataba a las mujeres. Toda esa prueba quedó incorporada», ha remarcado el Fiscal Adjunto contra el Crimen Organizado, Max Muñoz, el miércoles, cuando se anunció que la audiencia única abierta entrará en receso.
«En este caso no estamos juzgando a los hechores materiales, sino que estamos juzgando y procesando a los autores mediatos, a todos aquellos que dieron las órdenes o autorizaciones para que esos homicidios sucedieran y es por eso que, todos esos casos se están atribuyendo a la ranfla histórica», afirmó el fiscal adjunto.
Los 486 cabecillas de la MS son acusados de 444 casos de homicidios los que suman 29,000 muertes violentas a lo largo de una década.
Al concluir esta etapa de incorporación de la prueba, el juez del caso decretó un receso en la audiencia única abierta. Será el Tribunal Sexto contra el Crimen Organizado, Juez 2, de San Salvador, quien convoque nuevamente a las partes para reanudarla y seguir con los alegatos finales.







