El juicio contra seis exmiembros del extinto Grupo de Reacción Policial (GRP), acusados por el feminicidio de la agente Carla Ayala, entró en receso y el 4 de junio se reanudará con el derecho a la última palabra de los acusados y el fallo.
En los alegatos finales que expuso la Fiscalía General de la República, solicitó al Juzgado Especializado de Sentencia para una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres de Santa Ana, que imponga la pena máxima por cada uno de los delitos atribuidos.
La vista pública fue en contra de Wilfredo Deras Hernández y Ovidio Antonio Pacheco, por feminicidio agravado en comisión por omisión, mientras que Julio César Flores Castro, Pablo Antonio Estrada Villalobos y Alex Obdulio López Martínez, son acusados de incumplimiento de deberes, al facilitar la fuga de Juan Josué Castillo Arévalo, de indicativo «Samurai», es enjuiciado como ausente y para quien el ministerio público solicitó 50 años de prisión.
Durante los ocho días de presentación de prueba, el ministerio público hizo comparecer ante la jueza a 18 testigos que detallaron lo ocurrido y la probable participación de cada uno de los imputados. Los testimonios fueron reforzados con abundante prueba documental y pericial.
Los hechos ocurrieron entre el 28 y 29 de diciembre de 2017, durante una celebración navideña en las instalaciones del GRP en San Salvador.
Carla Ayala llegó a la fiesta y luego se retiró en una patrulla en la que la iban a llevar a su casa en Apopa, pero a inmediaciones de la residencial La Gloria, de Mejicanos, Castillo Arévalo le disparó en la cabeza.
Su cadáver fue enterrado en una zona boscosa de Usulután y encontrado hasta el 7 de septiembre de 2018. Castillo Arévalo, luego del hecho huyó y desde la audiencia inicial tiene orden internacional de captura emitida por la Policía Internacional (Interpol).







