La economía de El Salvador sigue expandiéndose, la inflación no registra incremento, y el déficit por cuenta corriente se ha moderado. Así lo determinó el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la consulta del Artículo IV efectiva para este año, y la primera revisión del acuerdo de Servicio Ampliado del Fondo (SAF) que fue publicado recientemente.
La finalización de esta revisión permite el desembolso inmediato de aproximadamente $118 millones, monto con el que el país acumula alrededor de $231 millones recibidos como parte del acuerdo total de $1,400 millones aprobados en febrero pasado.
El subdirector gerente de la multilateral, Nigel Clarke, afirmó que el país está realizando maniobras financieras y legales para dar sostenibilidad a las finanzas públicas y cumplir los acuerdos establecidos de forma conjunta.
«La consolidación fiscal sigue por buen camino, se están construyendo colchones externos y financieros, y las reformas de gobernanza y transparencia avanzan de acuerdo con los compromisos del programa», apuntó.
Asimismo, consideró que en un contexto internacional como el actual es imperativa «la formulación ágil de políticas y planificación de contingencias para proteger los objetivos del programa».
En este sentido, el FMI expuso, mediante un comunicado de prensa, que los directores de la entidad elogiaron a las autoridades salvadoreñas por su compromiso y satisfactorio desempeño en el marco del programa respaldado por el Fondo, y acogieron con satisfacción los continuos esfuerzos para abordar los desequilibrios macroeconómicos.
A su vez, «señalaron riesgos a la baja relacionados con la escalada de tensiones comerciales mundiales y el endurecimiento de las políticas migratorias de otros países», por lo que animaron a que El Salvador mantenga el impulso de reformas para salvaguardar la estabilidad macroeconómica, y «activar planes de contingencia según sea necesario».
Los representantes de la multilateral acogieron con satisfacción la nueva Ley de Responsabilidad Fiscal y acordaron el desarrollo y la implementación reformas en la gestión pública, pensiones y gestión financiera solidificarían el ajuste fiscal en el mediano plazo.
En materia financiera, la multilateral reconoció una banca estable, y en este contexto, consideraron oportuna la implementación de la nueva Ley de Estabilidad Financiera.
Por otro lado, la institución reconoce de nueva cuenta los elevados índices de seguridad que presenta El Salvador, y como esta situación se convierte en la base para que el país apuesta por una mayor atracción de inversiones y el desarrollo de su sector productivo.
«Observando que las mejoras en seguridad ofrecen una oportunidad única para impulsar aún más el crecimiento, los directores acogieron con satisfacción la Estrategia de Crecimiento a Largo Plazo de las autoridades, y alentaron las reformas para aumentar la productividad, mejorar el clima de inversión y la inclusión financiera», apunta el comunicado de prensa.
El documento añade, el buen recibimiento de las iniciativas estatales para reducir la burocracia y los costos logísticos, así como los planes para abordar las grandes brechas de infraestructura y capital humano, con el apoyo del sector privado.







