Un verdadero «manjar musical» es el que se vivió durante el primer día del festival Corona Capital 2025, en su aniversario número 15. Los artistas más importantes del mundo, en cuanto a la escena del indie, el rock y la música alternativa, estuvieron presentes en cada uno de los cinco escenarios construidos para esta edición. Pero sin duda, el plato fuerte al filo de la medianoche fue la actuación de los Foo Fighters, liderados por Dave Grohl, en el escenario principal.
Una marea de amantes de la música internacional comenzó a ingresar por los distintos accesos del Autódromo Hermanos Rodríguez de la Ciudad de México, un recinto que suele ser escenario de las carreras de la Fórmula 1 se convirtió este fin de semana en el epicentro de la música alternativa mundial. Al menos unas 80,000 personas asistieron durante la primera jornada, según las cifras extraoficiales que manejan algunos medios locales, todos entusiasmados por ver a sus artistas favoritos y quienes comenzaron a ingresar desde el mediodía.
El Corona Capital fue programado para realizarse el 14, 15 y 16 de noviembre y fueron cinco escenarios los instalados con la tecnología de sonido, iluminación y visuales de primer nivel para destacar los espectáculos de cada uno de los exponentes. La apertura en cada una de las tarimas estuvo a cargo de Whitney, una banda estadounidense de indie rock y pop, originaria de Chicago; Bad Bad Hats, grupo de rock formado en 2012 en Minneapolis que puso mucho ritmo y sonidos alegres al festival; además de Debby Friday, con sonido electrónico desde Toronto. Ellos sonaron mientras el público comenzaba a llenar el lugar.
Un dato relevante fue ver en acción a una de las bandas más emblemáticas del rock alternativo y que marcó a toda una generación en los 90: la californiana 4 Non Blondes, liderada por la cantante y guitarrista Shaunna Hall, quien no desperdició la oportunidad para hacer algunas críticas sociales y políticas. Después de una hora de show, la intérprete tomo la acústica y sus fans empezaron a emocionarse. «¡Por lo que vinimos!» se escuchó gritar con acento mexicano, para referirse a que la mayoría esperaba el momento para el súper éxito del grupo titulado «What’s Up?», quizás la única canción por la que fue conocida la banda en América Latina.

Pero sin duda, de los más de 20 artistas protagonistas del primer día del festival, los fans estuvieron impacientes por ver a Garbage, a los escoceses Franz Ferdinand, a los stoner de Queens of The Stone Age y, por su puesto, a Foo Fighters, que con su líder Dave Grohl fue el exponente que logró conquistar a la mayoría del público con sus desgarradoras guitarras. La mayoría de sus fans esperaron por más de dos horas frente al escenario principal para ver al grupo de Seattle que fue fundado por el ex baterista de la legendaria Nirvana, de Kurt Cobain.



Cuando el reloj marcó las 11 de la noche, el público hizo una cuenta regresiva hasta que se empezó a escuchar la distorsión de la guitarra eléctrica que introduce poco a poco la potente «All my life». Desde ese momento se sintió el suelo temblar por los brincos de los fans que no dejaban de cantar el primero de varios éxitos de esa noche.
Dave Grohl lució muy emocionado y dio las gracias a México por ser el país que les abrió las puertas a Latinoamérica, según comentó.
El show de Foo Fighters duró 1 hora y 55 minutos. Los estadounidenses eran una maquinaria de rock tocando canción tras canción y con muy pocas pausas para dejar hablar a Grohl por momentos y quien, además, derrochó una energía contagiante desde el escenario.
«These Days», «Walk», «My hero», «Run» y sus ya clásicas «Best of you» y «Everlong» fueron algunos de los temas que marcaron los momentos más intensos de la noche. Un detalle importante del espectáculo de los de Seattle es que el público tuvo la oportunidad de ver a dos ex integrantes de Nirvana, el grupo más importante de la era grunge: Dave Grohl, quien fue el baterista, pero también a Pat Smear, quien fue responsable de la guitarra en una etapa de su trayectoria y fue parte de la famosa producción «MTV Umplugged». «Lo más cerca que pudimos estar de Nirvana», se escuchó decir esa noche.








