Miles de familias salvadoreñas festejaron ayer con flores, regalos y comidas a las madres; otros optaron por recordar a sus progenitoras en los cementerios adornando sus tumbas. El cementerio general La Bermeja, en el distrito de San Salvador, lució abarrotado por todos los que decidieron estar un momento con sus seres queridos.
La celebración del Día de la Madre permitió que muchos hijos, independientemente de sus edades, convivieran con el ser que los trajo a este mundo. Algunos migueleños invitaron a sus madres a almorzar o cenar, y en algunos casos lo hicieron en familia. La fecha fue propicia para tomarse fotografías para el recuerdo, dar regalos a las madres o abuelas, así como desear lo mejor a estas mujeres abnegadas.















