Fuerte San Francisco y Zacatecoluca firmaron un dañino empate, 2-2, y se mantienen renuentes a inaugurar la casilla de victorias en el Clausura 2026 después de nueve jornadas concluidas.
El 2-2 que registró la pizarra es un resultado perjudicial tanto para el Fuerte como para Zacate ya que suman a cuentagotas y siguen emproblemados con el tema descenso.
De entrada, los viroleños sorprendieron a los beatos. Abrió el marcador Óscar Molina y puso a ganar a la visita lo que no dejó calentar las orejas a la hinchada morazánica congregada en las gradas del estadio Correcaminos.
Molina aprovechó las bondades defensivas de los locales para recibir con comodidad un centro, disparar y gritar gol recién pasado el cuarto de hora del juego, 17’.
La diana de los tecolotes pellizcó el orgullo de los comandos azules que reaccionaron y buscaron agredir con remates desviados de Walter Chigüila y el ecuatoriano Yosimar Quiñónez, pero fue sino hasta después de los 40 minutos que vieron el fruto de su insistencia.
Yosimar fue derribado en el área y se paró frente al balón Joshua Gallardo para cobrar justicia. No falló el panameño a la primera, pero debió repetir su cobro por invasión de área, por lo que tuvo que guardar su celebración oficial hasta el segundo intento y que valió para el 1-1, 44’.
Con ese cobro se apagó el carbón de la cocina y se bajó la persiana para dar por concluido el primer acto e irse a la pausa para la hidratación y revisar el libreto para la etapa de complemento.
En su regreso a las acciones fue el anfitrión el más fuerte y pegó primero. En el 52’, Carlos Martínez dio pie a la remontada, pero fue temporal ya que cuando el cronómetro cruzaba la hora de juego Matías Mier sacó un misil lejano y dejó para la foto al meta Jonathan Funes.
Después del 2-2, en adelante lo único que hubo para consignar en las crónicas periodísticas fueron los nombres de los jugadores que llegaron de refresco, pero que no pudieron cambiar los números de la pizarra ni la historia.







