De acuerdo con información de inteligencia militar, sicarios provenientes de México y otras naciones estarían ingresando al país con la intención de ejecutar un atentado, contra la vida del presidente electo, Daniel Noboa.
Esta advertencia se suma a una serie de incidentes relacionados con la seguridad del mandatario. En junio de 2024, autoridades ecuatorianas frustraron un intento de asesinato atribuido a sicarios que intentaron cruzar desde Colombia, resultando en un enfrentamiento armado.
Además, en enero de 2025, Noboa declaró un «conflicto armado interno» ante la escalada de violencia vinculada al crimen organizado, incluyendo motines carcelarios y ataques a medios de comunicación.
En medio de esta crisis, la vicepresidenta Verónica Abad ha denunciado un supuesto intento de golpe de Estado, tras ser suspendida de sus funciones por parte del Ejecutivo. Paralelamente, el gobierno ha propuesto sumar fuerzas especiales extranjeras para combatir al crimen organizado transnacional, reforzando así la seguridad interna.







