«Mentiras que matan, verdades que salvan», es el lema de la campaña nacional contra el cáncer de mama que ha lanzado, en este octubre, la Fundación Edificando Vidas.
«Esta campaña busca generar cambios reales, romper paradigmas, contribuir a la detección temprana del cáncer y marcar la diferencia al constituirse en una iniciativa que va más allá de un slogan y que se convierte en una alerta de vida», afirma Marcella Carrillo, directora ejecutiva de la fundación.
Para este 2025, la fundación que trabaja por y para los pacientes de cáncer, tiene como metas incrementar en un 20 por ciento la cantidad de mamografías, citologías, y ultrasonografías con el dinero recaudado de diferentes actividades que realizará en este mes en que se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer de Mama. «El llamado es urgente: no dejarnos llevar por apariencias, modas o redes sociales pintadas de rosa. Lo que salva vidas no es la influencia, es la acción real», aseguró la directora ejecutiva de Edificando Vidas.

Entre las actividades para recolectar fondos, la fundación, lanzó el 1.° de octubre un juego de mesa llamado Vívelo, dirigido a pacientes con cáncer y sus familias, con un costo de $35, También hoy realizarán un Taller de Mosaico en la Casona del Centro Comercial Galerías con un costo de $35 y para el 19 de octubre junto a Running 4 help harán la carrera Pink Warrions con un costo de $22.
Los fondos recaudados de estas nobles causas se destinarán para la realización de mamografías y ultrasonografías que beneficiarán directamente a mujeres de escasos recursos.
En El Salvador, durante 2022 se registraron 6,098 nuevos diagnósticos de cáncer, de los cuales 2,120 fueron de mama. Es decir, uno de cada tres casos en el país corresponde a cáncer de mama, que también representa el 44 % de los diagnósticos oncológicos en mujeres, y lo más preocupante es que en cuatro años los casos han aumentado un 88 %. Hoy, es el cáncer que más vidas de mujeres salvadoreñas se lleva cada año, de acuerdo a datos proporcionados por Edificando Vidas.
«´Mentiras que matan, verdades que salvan´. Detrás de estas cifras frías hay rostros, familias e historias. Muchas de ellas pudieron ser diferentes si la detección temprana hubiera llegado a tiempo. Las excusas como ´eso no me va a pasar a mí´, ´me siento bien, no necesito chequeos´ o ´si no hay cáncer en mi familia yo nunca lo tendré´ son mentiras que matan. La única verdad que salva es clara: el diagnóstico temprano sí salva vidas», expresó Marcella.








