La inmediata respuesta que brindan las instituciones que forman parte del Sistema Nacional de Protección Civil permite acortar los tiempos de respuesta para brindar atención a las víctimas por accidentes de tránsito, tal como ha sucedido en hechos recientes en los que los equipos de respuesta rápida pudieron salvar vidas.
El más reciente caso sucedió la tarde del jueves en calle Antigua Huizúcar, frente a la residencial Lomas de Versalles, en San Salvador, donde los equipos de primera respuesta brindaron atención prehospitalaria a víctimas arrolladas por una camioneta. Y aunque hubo una persona fallecida, esta cifra pudo aumentar sin la intervención de los socorristas.
«El tiempo de respuesta fue rápido, es interesante porque hoy se activan tres centros de coordinación», explicó el director de Protección Civil, Luis Alonso Amaya, durante la entrevista de este viernes en Canal 10.
A la cabeza de los centros de atención está el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) al que los ciudadanos pueden llamar marcando 132 para solicitar ayuda médica por accidentes viales o de otra índole, en disponibilidad de la población también está el 911 de la Policía Nacional Civil y el 2288-0188 del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional de Protección Civil.
«Ayer (jueves) pudimos presenciar que el tiempo de respuesta no solamente se ha acortado, ya no es como antes que se decía ´llamé a la Policía y nunca vinieron´. Yo creo que hoy se ha mejorado mucho los tiempos de respuesta en función de que no solamente hay mayor posibilidad de atender a las personas por la cantidad de recursos que se le han inyectado a las instituciones, sino por la cercanía también», manifestó.
Amaya aseguró que hasta hace unos años era impensable que el país tuviera un eficiente sistema de respuesta para la atención de víctimas. Destacó el trabajo que realizan instituciones como Cruz Roja Salvadoreña, Comandos de Salvamento, Cruz Verde Salvadoreña, la Unidad Táctica Operativa, el Cuerpo de Bomberos de El Salvador, la Policía y la Fuerza Armada, entre otros.
El sábado anterior, estas instituciones trabajaron de forma coordinada para auxiliar a las más de una veintena de víctimas que resultaron lesionadas luego que un bus de la ruta 301 se precipitó en un barranco en el kilómetro 76 de la carretera Panamericana, en el sector conocido como Quebrada Seca.
Protección Civil informó que los pasajeros de la unidad en su mayoría tuvieron lesiones leves, por lo que fueron atendidos en el lugar. Los más graves fueron llevados a centros hospitalarios. Las autoridades reportaron las muertes de una persona de 80 años a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico y de una empleada del hospital de Santiago de María, producto de graves lesiones.








