El informe que presentó recientemente el Grupo Internacional de Expertos para la Investigación de Violaciones de Derechos Humanos bajo el Estado de Excepción en El Salvador (Gipes) normaliza la existencia de las pandillas y legitima a los cabecillas de estos grupos criminales, presentándolos como «modelo de éxito», en detrimento de las víctimas, señala el Círculo de Reflexión Política Siglo XXI en su boletín 31.
«En estos días, la oposición ha revivido la narrativa que normalizaba la existencia de las pandillas y legitimaba —como sujeto sociopolítico y cultural a imitar— a los líderes de los grupos delincuenciales, a quienes presentan como el “modelo de éxito” a imitar», sostiene.
Agrega que en dicho informe hay «glorificación de los victimarios» y que «los criminales, terroristas o extorsionistas son celebrados o presentados como héroes al pueblo».
El grupo de analistas que integra el Círculo de Reflexión sostienen que lo correcto para estos criminales es que paguen por sus fechorías mediante condenas, en lugar de ser presentados como «estrellas de cine en apogeo», pues quedan invisibilizadas las víctimas de forma deliberada.
Plantean que al ser presentados de esa manera, incurren en una «narrativa victimaria que suele surgir en contexto de traición al pueblo, o de extrema desesperación política de aquellos que, al irse resolviendo el problema de la criminalidad, han perdido privilegios políticos y sociales».







