El Gobierno del presidente Nayib Bukele no ha descuidado los servicios de salud, educación y seguridad que brinda a los compatriotas que residen en las zonas fronterizas con Honduras, conocidas como ex-Bolsones, aseguran pobladores del caserío Rancho Quemado, cantón Casa Blanca, distrito de Perquín, jurisdicción de Morazán Norte.
La más reciente apuesta del Gobierno central para esa zona se anunció el 6 de febrero pasado, cuando funcionarios colocaron la primera piedra para la construcción de la nueva unidad de salud en Rancho Quemado, que atenderá a más de 10,000 pobladores, de los cuales 70 % reside en el sector delimitado, conocido como Sabanetas-Nahuaterique, que por la sentencia de la Corte Internacional de Justicia del 11 de septiembre de 1992 quedó en territorio hondureño.
«El proyecto beneficiará no solo a Rancho Quemado, sino a mucha gente de los ex-Bolsones que tiene la doble nacionalidad y no puede viajar a Perquín por la falta de dinero, y porque no pueden ir hasta San Francisco Gotera», afirmó Josué Habacuc Escobar, comerciante de pan en la zona.
Escobar aseguró que con la nueva unidad médica se evitarán recorrer más de 10 kilómetros hasta la clínica más cercana, en Perquín, y más de una hora de recorrido para llegar al Hospital Nacional de San Francisco Gotera.
El comerciante destacó también los beneficios que tienen en el tema de la seguridad. «Antes no era así, creo que todo el país era inseguro. Uno andaba con miedo; ahora camino a las 12 de la noche y todo tranquilo», manifestó.
Para Santos German Argueta, habitante del caserío La Joya, colindante con Rancho Quemado, los servicios en educación y salud que brinda el Gobierno salvadoreño son oportunos, incluso para residentes en comunidades hondureñas como El Zancudo, Nahuaterique, Santa Elena, Arula, Cabañas y alrededores.
«Ya lo dijeron las autoridades, la salud no tiene fronteras, y creemos que este punto [Rancho Quemado] es importante, porque es hacia donde los pobladores se pueden movilizar», mencionó.
Argueta destacó la entrega de materiales educativos, «se ha trabajado con los niños los paquetes escolares, las computadoras, y así muchas obras más que se han realizado».
«Son herramientas que se adaptan a los tiempos que vivimos; la tecnología va aumentando y es necesario que los niños la vayan aprendiendo para su beneficio en el futuro», acotó.
Los pobladores de los ex-Bolsones también destacaron las jornadas de carnetización del Registro Nacional de Personas Naturales (RNPN) junto con el Ministerio de Relaciones Exteriores, destinadas a los salvadoreños en zonas fronterizas que a diario se movilizan entre ambas naciones.
«El carné les sirve a los niños para que no tengan incomodidad [al cruzar la frontera], ya que con este legalmente pueden pasar sin problema», dijo Escobar.
Por su parte, José Feliciano Ramos, residente en Nahuaterique, afirmó que estuvieron más de tres décadas abandonados por los gobiernos anteriores, pero con la gestión Bukele han logrado obtener beneficios para las comunidades.
«Tenemos más de 36 años que fuimos abandonados por los dos gobiernos [ARENA y FMLN], y hasta hoy se está dando la oportunidad de que traigan un centro de salud, más cerca y con todas las posibilidades para que el paciente no tenga que caminar mucho», afirmó.
Ramos enfatizó que en el tema de seguridad «es lo mejor que se ha hecho para nosotros que somos 50 % salvadoreños y 50 % hondureños, porque vivimos en Honduras, pero hacemos trámites en El Salvador».
Seguridad potencia el turismo
Jaime Justino Vigil Hernández, alcalde de Morazán Norte, dijo que las medidas de seguridad del Ejecutivo han favorecido al municipio para potenciar el turismo local y generar inversión.
«Podemos dar fe con toda certeza que después de la entrada [en vigencia] del régimen de excepción y las medidas de seguridad de nuestro presidente Bukele vivimos en tranquilidad y paz», declaró el jefe municipal.
Agregó que el último registro de homicidio en la zona es de aproximadamente cinco años; en perspectiva, ejemplificó las condiciones que vivieron en 2015 cuando los hechos delincuenciales eran constantes.
Hernández mencionó que el clima de seguridad ha permitido mucha inversión en turismo local, principalmente en restaurantes, balnearios y hoteles que generan fuentes de empleo y aportan al movimiento económico.
El alcalde consideró que la zona podría obtener un beneficio adicional si la red vial fuera intervenida. «Es urgente que se mejore. Si se mejora, se desarrolla todo», puntualizó.
Agregó que desde la alcaldía aprovechan el clima de seguridad actual para desarrollar programas de emprendimiento a través de ferias locales.

BENEFICIOS EN FRONTERA
PROCESO DE CARNETIZACIÓN
Este programa garantiza el libre tránsito de salvadoreños que habitan en zonas limítrofes con Honduras, promueve la comercialización de productos y facilita el acceso a la salud y la educación.
RENOVACIÓN DE LAS ESCUELAS
El Gobierno también ha incluido la renovación total de los centros educativos situados en las zonas delimitadas, en el marco del programa Dos Escuelas por Día.
SEIS SECTORES DELIMITADOS
Según los registros del Ministerio de Relaciones Exteriores, alrededor de 20,000 salvadoreños residen en seis sectores delimitados con Honduras, siendo el más grande Nahuaterique.
COOPERACIÓN DE EE. UU.
Rancho Quemado también cuenta con una cabina médica debidamente equipada para atenciones prehospitalarias Esta fue entregada por la Embajada de Estados Unidos en El Salvador.







