Universitarios, miembros de sindicatos de médicos y del sector privado se unieron ahora al paro nacional en Guatemala, en el segundo día de marchas contra la crisis electoral que atraviesa el país ante los intentos de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI) por suspender la personalidad jurídica del partido Semilla y en «defensa de la democracia» ante la corrupción.
Decenas de manifestantes se congregaron afuera del Palacio Nacional de la Cultura, situado en el centro histórico de la ciudad de Guatemala, en los alrededores de la Fiscalía, de la Corte Suprema de Justicia y otros sectores para hacer una sola voz en rechazo a las acciones judiciales contra el partido Semilla, cuyo candidato, Bernardo Arévalo de León, aspira a la presidencia y se enfrentará a su rival de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), Sandra Torres, en la segunda vuelta del 20 de agosto, como lo estableció el Tribunal Supremo Electoral.
«El pueblo decidió y estamos exigiendo que se respete», dijo una de las manifestantes de las autoridades indígenas de Palín. «Estamos acá para exigir el respeto de la voz popular», señaló un miembro del comité campesino del Altiplano.
«¿Cuántas razones estás esperando para salir a defender a tu país?», fue la frase plasmada en uno de los carteles.
«Hagámosle el paro, al paro nacional! ¡Por la defensa y promoción de los derechos humanos en Guatemala!», compartió desde su cuenta de Twitter el Centro Internacional para Investigaciones en Derechos Humanos (CIIDH).
El Consejo Nacional Empresarial compartió a través de un comunicado: «apoyamos la idea de un paro y nos solidarizamos con los socios que decidan cerrar sus empresas. Comprendemos a aquellos que no puedan hacerlo en este momento».
«Consideramos importante recalcar que los ataques a la democracia seguirán, pase lo que pase a partir del 25 de julio, y debemos estar dispuestos a parar a escala nacional para defender la posibilidad de votar, que por ahora parece garantizada, para que se respete la decisión del pueblo en las urnas», expuso.
El 21 de julio, la Fiscalía de Guatemala allanó la sede del partido Movimiento Semilla para continuar con su investigación, en la que señalan la posible adhesión ilegal de ciudadanos al bloque mediante la falsificación de documentos. Además,12 personas fallecidas habrían sido inscritas al partido, acusan.
«Existen indicios de que posiblemente, más de 5.000 ciudadanos fueron adheridos ilegalmente al partido, falsificándoles su letra y firma», de acuerdo con la Fiscalía.
El domingo, los manifestantes pidieron la dimisión de la fiscal general Consuelo Porras por el intento de la cancelación del partido Semilla. «Han habido una serie de acciones legales espurias con el objeto de dejar sin efecto los resultados del 25 de junio (primera vuelta)», dijo a la AFP la líder maya Alida Vicente.
«Fuera los corruptos, estamos hartos», coreó otro grupo en la marcha. En la manifestación también pidieron la renuncia del juez Fredy Orellana y del fiscal Rafael Curruchiche.







