Santiago, de 17 días de vida, se encontraba en una maternidad bajo tratamiento médico intensivo por su condición de prematuro, pero fue llevado sin autorización por sus padres, quienes se dieron a la fuga.
Por esa razón, durante toda la jornada del martes los sistemas franceses de alerta emitían un aviso de secuestro y pedido de búsqueda.
Una fotografía capturada por una cámara de tránsito vehicular permitió identificar a los propios padres del bebé como principales sospechosos por el secuestro, y el vehículo en que se desplazaban.
El automóvil, con placas francesas, fue hallado abandonado e identificado en la ciudad de Charleroi, a un centenar de kilómetros de Bruselas.
La fiscalía de la localidad francesa de Bobigny informó que «la policía intentó en vano contactar con la madre a través de su teléfono, fue a las direcciones declaradas por los padres y también intentó contactarse con ellos a través de familiares».
La fiscalía de Bobigny también informó que detuvo temporariamente e interrogó a cinco personas, que serían próximas de la pareja de los padres de Santiago.







