Hamás había dado el pasado lunes su acuerdo a una propuesta que preveía una retirada de las tropas israelíes en Gaza y un canje de rehenes por presos palestinos, con vistas a «un alto el fuego permanente», pero Israel reiteró su oposición a un cese el fuego definitivo hasta que Hamás no sea derrotado.
El «rechazo por parte de Israel» de la última propuesta de tregua constituye un retroceso de las negociaciones a su «punto de partida», afirmó el grupo islamista, considerado como una organización «terrorista» por Israel, Estados Unidos y la Unión Europea.
En medio de todo, Estados Unidos ve aún «posible» un acuerdo de tregua, siempre que las partes actúen con «valentía» y «buena fe», afirmó el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby.
El vocero de la Casa Blanca añadió que Estados Unidos observaba «con preocupación» la operación israelí en curso en Rafah, aunque no la consideraba «grande».
No obstante, la invasión israelí en Rafah, de donde ya huyeron más de 100,000 personas, causaría una «catástrofe humanitaria épica», advirtió el viernes la ONU, después de que las operaciones militares contra Hamás paralizaron la entrada de ayuda a esta asediada ciudad del sur del territorio palestino.







