Coachella 2025 quedó marcado por uno de los momentos más memorables de su historia: la sorpresiva aparición del legendario Brian May, exguitarrista de Queen, quien subió al escenario acompañado por el talentoso artista emergente Benson Boone.
El set fue una mezcla electrizante de rock clásico y pop contemporáneo. May, con su icónica guitarra Red Special, y Boone, con su voz y estilo fresco, interpretaron una versión renovada de «Somebody to Love», que fue coreada por miles de asistentes. El público se emocionó cuando las primeras notas de «Bohemian Rhapsody» comenzaron a sonar, con Boone tomando el rol vocal y May reallizando un solo.
Este encuentro inesperado simbolizó la unión entre el legado de una leyenda del rock y la energía de una nueva generación de artistas.
Con esta aparición, Brian May demostró que sigue siendo una figura imponente en el escenario, mientras que Boone consolidó su lugar como uno de los artistas más prometedores del momento.








