Se trata de Tilly Norwood, un avatar generado por inteligencia artificial que se presenta como intérprete y celebridad digital. Su llegada ha impresionado a unos y provocado rechazo en otros, abriendo la conversación sobre el papel de la IA en el arte y la actuación.
Tilly Norwood no es una persona, sino un personaje diseñado por el estudio Particle6 a través de su división tecnológica. Con apariencia, voz y gestos tan naturales que podrían engañar a cualquiera, esta actriz digital fue lanzada al público como si se tratara de una nueva promesa del cine. Incluso cuenta con un perfil activo en redes sociales, donde comparte contenido al estilo de una influencer, generando curiosidad y seguidores.
La primera gran aparición de Tilly fue durante el Festival de Cine de Zúrich, donde sus creadores la presentaron oficialmente. Antes de eso, había protagonizado un sketch cómico en YouTube realizado enteramente con IA, desde el guion hasta la animación. La propuesta busca mostrar que una figura virtual puede desenvolverse frente a cámara como cualquier intérprete.

En la actualidad, Tilly ha generado polémica. Sindicatos de actores en Estados Unidos y Reino Unido expresaron su rechazo, alertando que este tipo de proyectos amenazan el trabajo de artistas de carne y hueso. Actrices de renombre como Emily Blunt y Whoopi Goldberg también han levantado la voz, cuestionando si un algoritmo puede apropiarse del talento humano.
¿Amenaza o herramienta creativa?
Frente a las críticas, Eline Van der Velden, fundadora de Particle6, defendió el proyecto asegurando que Tilly no busca reemplazar a los actores, sino abrir nuevas posibilidades creativas, como una extensión del arte digital y los efectos especiales.
«Nunca podrá imitar la emoción genuina de un actor humano», sostienen sus creadores, aunque reconocen que su existencia obliga a replantear el futuro de la industria.







