En San Salvador, el Juzgado Especializado de Sentencia para una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres condenó a 25 años de prisión a Francisco Gabriel Montano Durán, por intentar asesinar a su pareja con quien había convivido 14 años.
Durante todo ese tiempo el imputado ejerció violencia, la pasaba golpeando y maltratando de forma verbal, hasta que la víctima decidió poner fin y acudió a denunciarlo, en un primer momento un juzgado de paz otorgó medidas de protección.
En la vista pública, la Fiscalía General de la República expuso a la jueza que, en diciembre de 2024, Montano Durán, al llegar ebrio a una reunión familiar, insultó a la víctima y le realizó múltiples disparos.
Al ver que la víctima logró evitar que los balazos le impactaran, el ahora condenado se abrió paso entre los presentes para golpearla con el arma de fuego, pero personas que se encontraban cerca al escuchar los disparos llamaron a la Policía Nacional Civil (PNC) y cuando llegaron a verificar la de denuncia identificaron al atacante y lo detuvieron.
El testimonio de la víctima y otros testigos, así como la extracción de información del teléfono del agresor, permitieron probar los hechos de violencia sobre la víctima.
Durante el fallo, el juzgado determinó que había una relación de poder y confianza entre el atacante y la víctima, quien se encontraba en situación de desventaja, sentada, sin armas y en compañía de su familia.
Además, la jueza dijo que fue su propia capacidad de reacción la que le permitió evadir los disparos, también se estableció que el agresor disparó de forma irresponsable el arma que portaba en un lugar donde había varias personas presentes.
Por ese accionar, el juzgado le impuso 15 años por feminicidio agravado en grado de tentativa y a diez años más por tenencia, portación o conducción ilegal o irresponsable de armas de fuego.







