El Tribunal Quinto de Sentencia de San Salvador, condenó a 45 años de cárcel a Carlos Francisco Jiménez Rivera, por el homicidio de Ricardo Antonio Cruz Villalta y haber intentado asesinar a una mujer con clave «Poseidón».
El hecho ocurrió el 17 de octubre de 2022, en la colonia Altos del Bulevar, de San Salvador, cuando el ahora condenado atentó en contra de «Poseidón» y para evitar que la asesinara gritó para pedir auxilio.
Cruz Villalta, vecino de la víctima al escucharla salió de su apartamento para ayudarla, pero fue atacado con un cuchillo por Jiménez Rivera, quien le asestó 43 puñaladas, según lo estableció la autopsia.
La Fiscalía General de la República, presentó el testimonio de «Poseidón», quien ya había declarado a través de un anticipo de prueba.
Su testimonio fue reproducido ante el juez que presidió la vista pública, a pregunta del fiscal, la víctima manifestó que entre las 9:45 y 10:15 de la noche del 17 de octubre, Jiménez Rivera cometió el crimen en perjuicio de Ricardo Antonio Cruz Villalta y la intentó asesinar a ella.
Tras el atentado, «Poseidón», quedó con secuelas y en los últimos años ha tenido que estar asistiendo a hospitales y centros de rehabilitación para someterse a terapias.
Su colaboración fue clave para que la Fiscalía General de la República presentara un caso sólido con abundante prueba que el juez valoró y le dio total credibilidad.
El homicida fue trasladado desde el hospital Psiquiátrico en Soyapango donde ha permanecido por supuestos problemas mentales, antes que finalizara el juicio presentó al juez documentación para hacer constar su trastorno mental, pero el tribunal no se los admitió.
Además de la declaración de «Poseidón», el ministerio público presentó a otros testigos quienes llegaron a exponer información de lo ocurrido la noche del 17 de octubre de 2022.
«Los testigos narran directamente como ocurrieron los hechos, cada uno desde su aporte principal», dijo el fiscal del caso.
También le presentaron al juez prueba documental y pericial, entre ellas prueba de ADN que ubican al homicida en la casa de la víctima, toda esa evidencia no pudo ser refutada por la defensa.







