A las 9 de la mañana en punto comenzó la ceremonia especial de toma de mando presidencial del derechista Nasry Asfura en el Congreso de Honduras. Militares y policías custodiaban fuertemente los alrededores. Decenas de seguidores políticos del aún presidente electo se mantenían en las afueras del hemiciclo para acompañar y festejar el nuevo cargo político de quien hasta hace unos años estuvo al frente de la alcaldía de Tegucigalpa.
El también empresario de la construcción llegó al Congreso manejando él mismo su camioneta. Sin duda un gesto que esboza la austeridad que ha prometido caracterizará a su gobierno.
A su ingreso al Órgano Legislativo, Asfura, quien era acompañado en todo momento por su esposa, Lissette del Cid, fue recibido por el presidente del Congreso, Tomás Zambrano. Tras la entonación del himno nacional, se procedió a la escueta juramentación de la cual no participó la mandataria saliente, la izquierdista Xiomara Castro; fueron las hijas de Asfura quienes le sostuvieron la Constitución de la República de Honduras y La Biblia sobre la que juró servir fielmente a su país. Seguidamente, el titular del Congreso le impuso la banda presidencial.
Promesas
Tras ser investido como presidente constitucional de Honduras, Asfura brindó su primer discurso. Agradeció al inicio de su alocución a Dios, a «los hondureños que aportaron a la defensa de la democracia»; a los consejeros [magistrados] del Consejo Nacional Electoral (CNE) Cossette López Osorio Aguilar y Carlos Enrique Cardona, así también a la consejera propietaria [magistrada propietaria] del CNE, Ana Paola Hall; al jefe del Estado Mayor Conjunto, Héctor Benjamín Valerio Ardón y su junta de comandantes; y «al pueblo hondureño, gracias por la confianza depositada en las urnas. Su mensaje ha sido claro», sentenció.
El mandatario reiteró que busca trabajar de la mano con cada uno de los casi 300 alcaldes del país sin distinción de colores políticos. «Hay que ponernos a trabajar y hacerlo con humildad. El tiempo empezó a correr, no podemos perderlo. Tenemos que resolverle problemas a la gente para servirle», enfatizó.

Destacó ejes de acción durante su gestión 2026-2030, como seguridad, salud, educación, inversión, infraestructura, agricultura, turismo, entre otros.
Expresó que ha mandado a imprimir 10 millones de libros para 1 millón 270 mil alumnos de 1. ° grado hasta 11. °, aseguró que busca «luchar de frente contra la inseguridad» y una de sus principales promesas es la reducción de la altísima mora quirúrgica (más de 14 mil pacientes, según medios locales) y brindar medicamentos a la población hondureña. Otra apuesta es la generación de empleo a través del desarrollo del turismo, impulsar la producción agrícola para que Honduras vuelva a ser un referente, dijo.
«A los 256 diputados propietarios y suplentes les suplico que me apoyen con las leyes que necesitamos para generar este cambio. Se los pido por Honduras, yo les voy a demostrar que vamos a trabajar para servirle a Honduras y el tiempo darán razón», sentenció. Además, hizo un llamado a trabajar unidos para sacar al país adelante.







