Miles de hondureños salieron ayer a las calles para escoger a sus candidatos presidenciales, de cara a las elecciones del 30 de noviembre de este año, en una jornada marcada por irregularidades y denuncias ciudadanas como la apertura tardía de centros de votación, la falta de material electoral e incluso actos de corrupción, como evidenciaron usuarios en algunos videos en redes sociales.
Hasta el cierre de esta nota (9 p. m.), las autoridades electorales aún no daban a conocer resultados de la puja entre Ana García, esposa del expresidente Juan Orlando Hernández (2014-2022), político condenado en Estados Unidos a 45 años de cárcel por narcotráfico, quien buscaba ser la candidata del derechista Partido Nacional frente a Nasry Asfura, exalcalde de Tegucigalpa.
En el partido oficialista, LIBRE, la candidata es la ministra de Defensa, Rixi Moncada, quien ha prometido seguir con el «socialismo democrático» de la presidenta Xiomara Castro.
En tanto, en el derechista Partido Nacional la disputa estaba entre dos desligados del gobierno izquierdista: el presentador de televisión Salvador Nasralla y el diputado Jorge Cálix. Castro, la primera presidenta de Honduras, inhabilitada para buscar la reelección, debe entregar al mando el 27 de enero de 2026 al ganador de las elecciones de noviembre.







