En la conferencia de presentación del nuevo técnico de la selección nacional, David Dóniga, el presidente de la comisión regularizadora de la Fesfut, Humberto Sáenz Marinero, también informó que las negociaciones con los abogados de Hugo Pérez se acabaron. «Las negociaciones quedaron hasta ahí, ahora corresponderá a unos terceros definir quién tiene la razón cuando es normal que estas diferencias no se pueden convenir», dijo el federativo.
Hugo Pérez fue despedido de la Fesfut en septiembre del 2023, luego, inició platicas para recibir su indemnización, la cual no ha sido pagada.
«Entre el 15 y 18 de diciembre recibimos una notificación de los representantes del profesor Hugo Pérez donde se nos notificó que las conversaciones que habíamos tenido hasta ese día no habían llegado a un feliz término», aseguró Marinero.
El directivo se refirió a terceras personas, pero no aclaró que la Fesfut ha sido demandada ante FIFA, como sí lo confirmó el exseleccionador nacional, Hugo Pérez.
«De parte de ellos no hubo ningún deseo de arreglar esto, un acercamiento serio, entonces sí vamos a ir a FIFA. Ellos decidirán quién tiene la razón, espero que FIFA respalde esto porque es incorrecto lo que hicieron (Fesfut). Es un contrato que teníamos garantizado y eso dice el contrato. Ahora vamos a la ley y que la ley decida», detalló Pérez.
El extimonel de la Azul recalcó que los contratos se deben respetar cuando están firmados y esperaba que le pagaran, «así como le pagaron a otros entrenadores que tenían contrato. Lamentablemente en El Salvador así se manejan las cosas».
«Si te contrato y al año quiero que te vayás, lo más ético es que te pague. No es correcto estar jugando. A mí me da tristeza por el presidente, porque es abogado, pero quizás porque es abogado piensa que no me tienen que pagarme», agregó el también exseleccionado mundialista con Estados Unidos.
Pérez aseguró que en la negociaciones con su abogados no le ofrecieron pagarle, solo querían que firmara la finalización de su contrato. «Nunca me dijeron te damos esto, simplemente querían que yo rescindiera sin cobrar nada, cuando me faltaban dos años y tres meses de contrato cuando me despidieron».







