Cole Allen, de 31 años, acusado del tiroteo en una gala de medios a la que asistió el pasado sábado el presidente estadounidense, Donald Trump, fue procesado ayer en un tribunal bajo cargos de intentar asesinar al mandatario y por dos delitos relacionados con armas de fuego.
Allen enfrenta una condena de hasta cadena perpetua si es declarado culpable de intentar matar a Trump durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, celebrada el sábado en Washington.
Allen no se declaró culpable ni inocente en la audiencia en una corte federal en la capital de Estados Unidos. Permanecerá detenido a la espera de su próxima comparecencia ante la corte.
La fiscalía dijo que Allen llevaba una escopeta, una pistola semiautomática y tres cuchillos cuando intentó vulnerar la seguridad del hotel Hilton, donde se realizaba la cena. Tras un breve intercambio de disparos con los agentes, fue detenido en el lugar.
Condenan comentarios
La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, tildó este lunes de «cobarde» al humorista Jimmy Kimmel por sus palabras «corrosivas».
Kimmel dijo en su monólogo del jueves pasado (en el que simulaba ser el anfirión de la cena de corresponsales de la Casa Blanca) que la primera dama tenía «el brillo de la que espera quedarse viuda».
En tanto, el mandatario estadounidense exigió ayer que la cadena ABC despida de inmediato a Kimmel, autor según él de un «despreciable llamado a la violencia» por una broma dirigida a su esposa, Melania.
«Esto realmente va demasiado lejos. Jimmy Kimmel debería ser despedido inmediatamente», apuntó Trump.







