El Instituto Nacional de Capacitación y Formación (INCAF) fue creado en diciembre de 2023 con el objetivo de transformar el Sistema de Formación Profesional salvadoreño y cambiar una estructura que por años había funcionado alejada del contexto tecnológico actual, la visión de empleo formal y el enfoque de demanda laboral.
Bajo la actual visión, la institución busca «dejar de formar por formar y apostarle a la formación especializada para el desarrollo profesional de los salvadoreños», destacó Paola Machuca, presidenta del INCAF.
La apuesta está centrada en fortalecer las habilidades y competencias del talento humano salvadoreño, tomando en cuenta la demanda del mercado local e internacional mediante la formación de perfiles competitivos apegados a las necesidades presentes y futuras de la dinámica económica.
Para cumplir ese propósito, el INCAF trabaja de la mano de los sectores empresariales y ejecuta anualmente la Encuesta de Demanda Laboral (ENDEL), así como otros estudios que han permitido identificar más de 37,000 vacantes en el mercado laboral del país.
La encuesta, que sirve como una brújula que orienta sobre cuáles son las habilidades técnicas, blandas y digitales detrás de las posiciones que demanda el sector privado, marca además la oferta formativa, el diseño curricular, la certificación de competencias laborales y la promoción y conexión del talento con la demanda laboral.
«Entre los puestos más demandados por las empresas están en los sectores de tecnología, industria, desarrolladores de software, operarios de costura, motoristas de transporte pesado, ejecutivos de venta, meseros, cocineros, técnico en mantenimiento aeronáutico, supervisores y agentes de call center, en donde hay posiciones que requieren del idioma inglés, alemán, francés y portugués», detalló Iveth Quinteros, gerente de Inteligencia del Mercado Laboral.
La reconfiguración
Para su reconfiguración, desde marzo de 2024 hasta la fecha, el INCAF ha invertido de forma estratégica a la especialización del talento un total de $21.7 millones.
Esos recursos han permitido, desde abril de 2024 hasta agosto de 2025, la formación en habilidades blandas, técnicas, digitales e inglés de un total de 77,815 personas, de las cuales un 53 % son hombres y 47 % mujeres.
Asimismo, un 26 % de las acciones formativas disponibles son para jóvenes de primer empleo y personas que están cesantes y que han logrado reconvertir su perfil, mientras que el restante 74 % son trabajadores de la empresa privada quienes aplican a los programas de formación para mejorar sus habilidades.
Entre las acciones ejecutadas en respuesta a la demanda laboral, se encuentra la formación en un segundo idioma, que incluye un programa en idioma inglés para formar a 12,330 personas, el 21% con certificación TOEIC; y la capacitación en el dominio del idioma francés en alianza con el Ministerio de Trabajo.
Las acciones incluyen la formación en habilidades para el empleo, que comprende: 37,569 (48 %) participaciones en habilidades técnicas especializadas en sectores de agro, industria y servicios; 19,091 (25 %) en habilidades blandas (para personal técnico y gerencial); y 8,825 (11 %) en habilidades digitales y tecnológicas.
Asimismo, la certificación de competencias laborales incluye nueve estándares de competencia laboral diseñados para los sectores de turismo, construcción, energía, cuidado y educación.







