La droga, repartida en 120 bloques y con un valor de mercado de más de 5,5 millones de euros (unos seis millones de dólares), estaba escondida en un doble fondo del camión, con matrícula española y que se dirigía a los Países Bajos, indicó el fiscal Renaud Gaudeul.
El conductor del vehículo, de 38 años y de nacionalidad marroquí y española, fue imputado y puesto en prisión provisional.
Según el fiscal, el caso «ilustra una vez más la expansión del tráfico de cocaína entre España y Francia por carretera».
Entre 2023 y 2025, los decomisos de cocaína en las jurisdicciones de Burdeos, Agen, Pau, Limoges y Toulouse pasaron de 37 kilos a más de 3,5 toneladas.
«Las rutas del crimen organizado han cambiado: la cocaína llega masivamente desde España por tierra. La presión sobre los grandes puertos europeos parece empujar a los narcotraficantes a usar nuevas vías», señaló en enero el fiscal general del tribunal de apelación de Burdeos, Éric Corbeaux.
Hasta septiembre del año pasado se habían incautado más de 70 toneladas de cocaína en Francia, superando las 54 toneladas de todo 2024, según la oficina antidrogas.







