Altos representantes de Irán y Estados Unidos llegaron a Islamabad ayer previo a las conversaciones sobre un alto el fuego, aunque las condiciones planteadas por ambos a último momento generan dudas sobre la celebración del diálogo.
El influyente presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, encabeza la delegación en la que también participa el ministro de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, in formó la televisión estatal iraní.
Antes de su arribo, Bagher Ghalibaf Redacción AFP había advertido que «dos de las medidas sobre las que las partes llegaron a un acuerdo aún deben aplicarse antes del inicio de las negociaciones: un alto al fuego en Líbano y el desbloqueo de los activos de Irán» por las sanciones estadounidenses.

Pero Pakistán, que interviene como mediador, adoptó un tono tranquilizador.
«En respuesta a mi sincera invitación, dirigentes de ambos países vienen a Islamabad. Allí se celebrarán negociaciones para el establecimiento de la paz», afirmó el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, en un mensaje a la nación.
Al embarcar hacia Islamabad, el vicepresidente estadounidense JD Vance, quien lidera la delegación de Estados Unidos, llamó a Teherán a «no jugar» con Washington, al tiempo que prometió «intentar mantener una negociación positiva».
El presidente estadounidense, Donald Trump, había afirmado anterior mente que Irán no tiene «ninguna carta» para negociar, excepto el control temporal del estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos y amenazó otra vez con nuevos ataques si fracasan las conversaciones.

Bajo fuertes medidas de seguridad, Islamabad se transformó en una ciudad fantasma antes de las negociaciones pro gramadas en un hotel de lujo.
Desde que se pactó la tregua de dos semanas, Teherán y Washington han ofrecido versiones contradictorias sobre si Líbano está o no incluido en el acuerdo: Irán dice que sí y Estados Unidos que no. Israel, en tanto, se dice determinado a continuar combatiendo al movimiento islamista proiraní Hezbolá.
En paralelo a las discusiones irano-estadounidenses, el próximo martes en Washington se llevarán a cabo conversaciones entre el Líbano e Israel, informó el viernes la presidencia libanesa.
CONTRADICCIONES
Como muestra de las esperanzas de los inversores ante este encuentro, los precios del petróleo volvieron a bajar ayer.
El barril de Brent del mar del Norte cedió un 0.75 %, hasta los $95.20, y su equivalente estadounidense, el barril de WTI, perdió un 1.33 %, hasta los $96.57.
En el conjunto de la semana, los precios cayeron incluso alrededor de un 13 %. La navegación sigue obstaculizada en el estrecho de Ormuz, clave para el transporte del petróleo y prácticamente bloqueado por Irán desde el inicio de la guerra.







