En septiembre pasado, el presidente de la República Popular China, Xi Jinpig, presentó ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la Iniciativa de Gobernanza Global, una hoja de ruta centrada en el multilateralismo, lo cooperación internacional y la priorización de los ciudadanos en la ejecución de políticas públicas.
Al respecto, el ministro de Relaciones Exteriores y miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista Chino (PCCh), Wang Yi, destacó durante la realización de la vigésima tercera edición del Foro del Salón Azul que esta propuesta es oportuna en el marco de las complejidades que presenta el panorama internacional en la actualidad.
«La iniciativa aporta estabilidad y certidumbre a un mundo turbulento, obteniendo el apoyo rápido e inequívoco de más de 140 países y organizaciones internacionales. Es una medida crucial para abordar los desafíos globales, salvaguardar el multilateralismo y dar un paso clave hacia un mundo más justo y equitativo», afirmó el ministro.
«El mensaje más claro de la Iniciativa de Gobernanza Global es unir las fuerzas de la unidad. Actualmente, más de 50 conflictos de diversos tipos azotan el mundo, desplazando a más de 100 millones de personas. En un mundo sumido en la agitación, fortalecer la gobernanza global es más crucial que nunca», añadió.
En este sentido, Wang apuntó que la Iniciativa de Gobernanza Global apunta hacia la construcción de un futuro en el que se salvaguarde los derechos e intereses legítimos de los países del Sur Global y se repare las injusticias históricas.
Además, reiteró la disposición de la República Popular China en «trabajar con todas las partes para mantener la consulta equitativa, abordar las diferentes opiniones y absorber sugerencias útiles con una actitud inclusiva, a fin de maximizar el consenso entre todas las partes».
Por otra parte, reiteró que estas iniciativas de gobernanza deben ejecutarse de la mano con el desarrollo del comercio internacional entendido como motor clave del crecimiento económico mundial.
En este contexto, Wang reconoció como fundamental el papel que hace la Organización Mundial del Comercio (OMC) para fomentar un entorno abierto e inclusivo, y también remarcó que China «no buscará un trato especial y diferenciado en las negociaciones actuales y futuras».
A su vez, se pronunció por la finalización de acciones internacionales que frenan la dinamización del comercio y coaccionan el crecimiento.
«Exigimos el fin de la politización de las cuestiones económicas y comerciales, el fin de la división artificial del mercado global y el fin de la provocación deliberada de guerras comerciales y arancelarias», expuso el funcionario.







