En las últimas horas, dos gobiernos muy diferentes, el de Argentina y el de Honduras, han anunciado que van a implementar metodologías inspiradas en las políticas exitosas de seguridad del Gobierno del presidente Nayib Bukele.
La ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, hizo una visita oficial a El Salvador para conocer de primera mano cómo se complementan y funcionan diferentes instancias, como la Fiscalía General de la República, el Ministerio de Seguridad Pública, la Policía Nacional Civil y la Fuerza Armada.
La ministra de la administración de Javier Milei conoció la experiencia de El Salvador para convertirse «en uno de los países más seguros del mundo». «Eso se logra con cambios legislativos, con la voluntad de llevar a la fuerza de seguridad donde tiene que estar, y también a las Fuerzas Armadas, y también con voluntad política», aseguró Bullrich en un video en su cuenta en X.
La funcionaria, además, felicitó al presidente Bukele «por haberles devuelto la paz y la tranquilidad a las familias salvadoreñas».
Entre tanto, Honduras se convirtió en el primer país que, de manera oficial y como Estado, replica y trata de emular de manera completa la estrategia del Plan Control Territorial.
El Consejo Nacional de Defensa y Seguridad de Honduras —que lo integran los presidentes de los tres Órganos del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), Policía Nacional, la Fuerza Armada, la Fiscalía General y la Policía Militar— difundió «las acciones radicales del plan de solución contra el crimen», las cuales fueron anunciadas en cadena nacional de radio y televisión por la presidenta Xiomara Castro.
Son 14 medidas que incluyen la construcción de una megacárcel al estilo del Cecot, que se llamará Centro de Reclusión de Emergencia, con capacidad para 20,000 reos, además de reformas legales para calificar como terroristas a los pandilleros y la regulación de la venta de chips de teléfonos celulares, además del bloqueo de señales en las cárceles.
Sin embargo, a diferencia de la ministra de Seguridad de Argentina, que dedicó tiempo para hablar con las autoridades y conocer en El Salvador el modelo, en Honduras no se conoce que haya habido reuniones de tal profundidad con sus pares salvadoreños.
Lo interesante es que las exitosas medidas de seguridad del presidente Bukele están sirviendo de ejemplo para resolver problemas comunes en otras naciones latinoamericanas y que se basan en la defensa de los derechos humanos de los ciudadanos honrados y trabajadores, no de criminales.







