A tan solo un mes de la entrada en vigencia de la Ley para el Fomento de la Expansión de las Inversiones, El Salvador comienza a mostrar los primeros resultados concretos de esta normativa. La Agencia de Promoción de Inversión y Exportaciones de El Salvador (Invest) confirmó la aprobación de la primera precalificación de un proyecto de expansión productiva, marcando el inicio de la implementación efectiva del marco legal.
La empresa salvadoreña Productos Alimenticios DIANA, perteneciente al sector de alimentos, lidera este primer proyecto con una inversión aproximada de $34 millones. El plan contempla un programa integral de expansión que incluye la ampliación de operaciones, modernización tecnológica e incorporación de procesos de innovación.
De acuerdo con la información oficial, esta iniciativa permitirá fortalecer la capacidad productiva de la compañía, al tiempo que generará más de 200 nuevos empleos formales, contribuyendo a la dinamización de la economía nacional y al fortalecimiento del sector industrial.
La Ley para el Fomento de la Expansión de las Inversiones, vigente desde el 24 de enero de 2026, fue aprobada por la Asamblea Legislativa el 14 de enero con 57 votos. Su objetivo principal es incentivar la reinversión de capitales y el crecimiento de empresas ya establecidas en el país mediante la creación de un esquema de incentivos fiscales y condiciones favorables para la expansión.
La ley está dirigida a empresas nacionales y extranjeras con al menos 10 años de operación comprobable en el país, que ya generan empleo y que buscan ampliar sus inversiones en sectores estratégicos como alimentos y bebidas, agroindustria, textil, electrónica, autopartes, plásticos, farmacéutica, entre otros.
El presidente de Invest, Rodrigo Ayala, señaló que la creación de este marco responde directamente a las necesidades del sector productivo. «Nosotros estamos de cerca con las empresas, con los inversores y con las personas interesadas y nos damos a la tarea de escuchar. En el trabajo diario, nos decían que existen incentivos para diferentes industrias, pero no para empresas que desean expandirse», indicó.
En cuanto a los beneficios, la normativa establece incentivos fiscales que oscilan entre el 10 % y el 30 %, dependiendo del monto de inversión. Las inversiones entre $1 millón y $10 millones podrán acceder a un crédito tributario del 10 %, mientras que aquellas entre $10 millones y $20 millones recibirán un 20 %. Para inversiones superiores a $20 millones como en el caso de DIANA, el beneficio alcanza el 30 %.
Adicionalmente, la ley contempla exenciones del Impuesto sobre Transferencia de Bienes Raíces para inmuebles destinados a proyectos de expansión, siempre que estos se mantengan en uso por al menos cinco años.
El marco legal también define claramente qué se considera una expansión, incluyendo la apertura de nuevas líneas de producción, adquisición de infraestructura industrial, compra de maquinaria y tecnología, así como la creación de centros de investigación y desarrollo. Asimismo, establece que estos proyectos no deben implicar la sustitución de activos existentes ni la reducción de operaciones.
Las autoridades estiman que alrededor de 3,000 empresas podrían beneficiarse de este esquema de incentivos, lo que representaría un impulso significativo para el crecimiento económico y la atracción de nuevas inversiones en el país.
Con la aprobación del proyecto de DIANA, El Salvador da el primer paso en la aplicación de esta ley, sentando un precedente para futuras expansiones empresariales bajo un marco que busca fortalecer la competitividad, la inversión y la generación de empleo.







