El italiano Jannik Sinner, número uno del tenis masculino, superó el viernes una batalla física frente al británico Jack Draper y avanzó a su primera final del Abierto de Estados Unidos.
El italiano, que se sobrepuso a una torcedura de la muñeca izquierda en el segundo set, venció por 7-5, 7-6 (7/3) y 6-2 al prometedor Draper, que también terminó el partido con visibles limitaciones físicas.
El diestro Sinner será el domingo el primer tenista italiano que dispute una final masculina del US Open y lo hará frente a un jugador local, Frances Tiafoe o Taylor Fritz, que se enfrentaban en la segunda semifinal del viernes.
«Estoy contento de estar en la final. Sea quien sea va a ser un reto difícil», dijo Sinner sobre la final, en la que tratará de evitar el primer triunfo de un estadounidense desde 2003.
«Estoy deseando que llegue. Las finales son muy especiales. Cada domingo que te toca jugar significa que estás haciendo un buen trabajo», recalcó el ganador del pasado Abierto de Australia.

Aunque tendrá al mayor estadio de tenis del mundo en contra, el italiano será amplio favorito para consagrarse en un torneo que perdió en las primeras rondas a los otros dos candidatos, Novak Djokovic y Carlos Alcaraz.
El implacable tenis de Sinner fue de menos a más hasta sacar del camino a su buen amigo Draper que, a los 22 años, era el primer británico en estas alturas de Flushing Meadows desde el único triunfo de Andy Murray en 2012.
«Fue un partido muy físico. Yo traté de mantenerme mentalmente porque él es un rival muy difícil de batir», dijo Sinner sobre Draper, que apenas pudo dar pelea en el último set después de vomitar varias veces sobre la pista.
En el Grand Slam que más se le resistía, Sinner ha sabido aislarse de la enorme polémica que le rodea por su doble positivo por clostebol de marzo, del que fue absuelto por considerarse que fue involuntario.
Accidentado final
En una tarde soleada en Flushing Meadows, Draper (número 25 de la ATP) compareció con una propuesta agresiva y arriesgada que le rindió frutos en el inicio del partido.
El zurdo de Sutton, que se había impuesto en un único precedente en 2021 en la hierba de Queen’s, no se dejó intimidar frente al número uno y lanzó varios zarpazos capaces de encender las alertas en el otro lado de la pista.
Pero Sinner, siempre imperturbable, aguardó paciente a que el fusil de Draper se atascara con dos doble faltas que le sirvieron en bandeja el quiebre decisivo en el primer set.
En ese punto terminó la inmejorable racha de Draper de 15 sets seguidos en Flushing Meadows, donde aprovechó a la perfección la temprana eliminación de Alcaraz para colarse en su primera semifinal de Grand Slam.
La segunda manga fue progresando sin ningún quiebre y derivó en una guerra de desgaste entre estas dos torres de más de 1,90m de altura. En uno de los feroces intercambios, Sinner se lastimó su muñeca izquierda al caer de espaldas en el fondo de la pista.
En una inusual situación, el italiano fue atendido en el descanso de la muñeca y a a su lado Draper, que había vomitado en la pista en el mismo juego, pidió también ser revisado por un médico. Sinner, que estaba entonces 4-5 abajo, forzó el ‘tiebreak’ y lo encarriló ganando los cuatro primeros puntos.
Draper no logró recomponerse en el vestuario y en la tercera manga dosificó sus últimos esfuerzos para terminar el partido en pie.
Primer finalista italiano
Sinner, de 23 años, es la primera raqueta italiana en llegar a una final de Nueva York desde que, en la rama femenina, Flavia Pennetta conquistó el título de 2015 doblegando a su compatriota Roberta Vinci.
El tenista criado en los montes Dolomitas, donde en su infancia fue un prodigio del esquí, quiere ampliar su vitrina de Grand Slams tras estrenarla en enero en Australia.
Su último obstáculo saldrá de la segunda semifinal del viernes, la más esperada por el público de Flushing Meadows, entre Taylor Fritz y Frances Tiafoe, las figuras más destacadas de la nueva generación estadounidense.
Uno de ellos tomará el testigo de Andy Roddick, el último jugador estadounidense en llegar a una final de Grand Slam (2009 en Wimbledon) y del US Open (2006).







