El jefe del Departamento de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, dijo que los ataques contra Irán se intensificarán este martes, con los bombardeos más fuertes desde que Estados Unidos lanzó la guerra hace 10 días.
«Hoy volverá a ser nuestro día más intenso de ataques dentro de Irán», declaró Hegseth en una conferencia de prensa en el Pentágono.
En cuanto al calendario de la guerra, el presidente Donald Trump «tiene el control del acelerador. Es él quien decide», confirmó Hegseth.

«No me corresponde a mí suponer si es el principio, la mitad o el final» de la operación, señaló el secretario de Defensa.
Entre los objetivos del conflicto está la destrucción de la marina iraní, que ha sido atacada con «artillería, cazas, bombarderos y misiles lanzados desde el mar», afirmó el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor, junto a Hegseth.
Irán ha amenazado con bloquear todas las exportaciones de petróleo a través del Golfo Pérsico mientras dure la guerra. Trump ha advertido con «muerte, fuego y furia» si Teherán interfiere con las exportaciones de crudo.

Caine dijo que las fuerzas estadounidenses siguen «cazando y atacando buques minadores e instalaciones de almacenamiento de minas», armas que Irán podría utilizar para bloquear el tráfico marítimo.
Hegseth, por su parte, acusó a Irán de «mover lanzacohetes a barrios civiles, cerca de escuelas, cerca de hospitales para intentar impedir nuestra capacidad de atacar».
«Así es como operan», acusó.
Hegseth rehusó dar más información sobre una explosión al inicio del conflicto que destruyó una escuela primaria en la ciudad sureña de Minab y que, según Irán, dejó más de 150 muertos.







