La historia futbolera mezclada en arena cita nuevamente a El Salvador e Italia en un encuentro deportivo de alta trascendencia para ambas escuadras. La madrugada de este martes, la escuadra nacional saldrá a The Paradise Arena con una sola consigna: ganar en tiempo regular. El triunfo y una derrota de Omán ante Brasil clasifica en automático a la selección salvadoreña, según los criterios de desempate de las bases de competencia.
El gane al término de los tres periodos le dará sus primeros tres puntos a la azul y blanco, mismos que ya tiene la «azzurra». Sin embargo, el primer criterio de desempate son los puntos obtenidos en el duelo directo, es decir los ganados en ese partido.
Durante la práctica de ayer, los dirigidos de Rudis González Gallo se enfocaron en los aspectos tácticos y técnicos en el apartado defensivo y ofensivo, esto para corregirlos y llegar a punto al encuentro de este día.
El partido de El Salvador e Italia abrirá las actividades del grupo D, mismo que las cerrará con el partido entre Brasil y Omán. En caso de victoria nacional, también se tendrá la mirada puesta en ese encuentro, porque Omán ya tiene un punto, y no deberá sumar en los tres períodos ni en la prórroga para así asegurar la clasificación cuscatleca.
El plantel salvadoreño está completo, y Rudis Gallo contará con la docena de jugadores para lograr la hazaña en tierras insulares africanas.
Si el milagro se consigue, El Salvador solo puede clasificar en segunda posición, lo que le orilla a enfrentar al primer lugar del grupo C, que por ahora lo tiene Senegal, que ya tiene 6 puntos. La segunda casilla de ese grupo deberá pelearla entre España y Chile, y con un hilo de esperanza Tahití, aunque muy remotas.







