Un cuarto de hora resulta insuficiente para registrar imágenes y explorar el camino que se ha trazado Hernán Darío Gómez, el «Bolillo», con la selección, pero el colombiano y su cuerpo técnico van dejando pequeñas pistas en el camino.
Si el lunes en conferencia de prensa el Bolillo Gómez subrayó como deficiencias el estado físico de sus pupilos, este martes lo ratificó en el terreno de juego con una primera parte de entreno enfocado en la resistencia y lo físico, pero con una dinámica clara y entretenida.
Aunque a los medios de prensa se les convocó para las 4:00 de la tarde, fue hasta media hora después que los 24 jugadores concentrados con la Azul para el juego ante el Houston Dynamo el 19 de marzo, comenzaron a desfilar ante las cámaras en pequeñas asociaciones integradas por los colores de los equipos que defiende en la liga local.
Mario González y Émerson Mauricio, portero y delantero de Alianza, respectivamente, encabezaron la llegada, luego pasaron en un grupo más extenso los de FAS, Águila Firpo y Metapán. «Bolillo» iba en la retaguardia y, aunque no dio conferencia, no pasó por alto saludar a la prensa.
«Buenas, cómo están», dijo, al tiempo que confirmó que por ahora las cosas marchan todo bien. «Todo bien. Bien hasta que no haya partido, eso se daña cuando hay partido», expresó en tono de broma y en serio ante los periodistas que le replicaron la pregunta.

Ya en el área de entreno, los porteros Mario González y Benji Villalobos trabajaron con Misael Alfaro y el resto del equipo con los preparadores físicos Mauricio Roldán y Édgar Guzmán.
La practica comenzó con una efímera charla, la calistenia y luego se partió el grupo en dos, se armaron dos pequeñas canchas y los jugadores se enfrascaron en duelos individuales de uno contra uno.
La dinámica consistió en coger un balón, regatear al oponente, anotar gol, y luego retroceder en labor defensiva para evitar que un nuevo rival que salía de la portería contraria les convirtiera.

Así, el jugador no solo debía tener resistencia y frescura en labor ofensiva, sino también debía reaccionar rápido para picar en velocidad y defender su portería.
«Acuérdense que vamos a tener duelos, vamos a ser más fuertes en duelos», agitaba Roldán para aumentar de la intensidad. Tras eso vino la pausa para la hidratación y también se acabó la práctica abierta para la prensa.







