Los guerreros de playa mostraron su mejor traje y rostro del torneo, pero no les alcanzó para tumbar a una Portugal que llegó con el título bajo el brazo, no permitió arrugas y aprovechó las concesiones arbitrales.
El periodo inaugural, salvo en las faltas donde la manita del arbitraje se cargó favorable a los lusos, el duelo pintó parejo y así lo reflejó el luminoso con un 2-2 a la llegada de la pausa.

Élmer Robles puso por delante a la Azul playera, pero Coimbra y Bernardo llevaron los cartones a 1-2 hasta que Heber Ramos, a falta de 14 segundos, decretó el 2-2. En el segundo episodio los postes y Pedro sostuvieron de pie a Portugal. Al final, Bé Martins hizo el 2-3 de los portugueses.
Más temprano, en un duelo parejo, Ucrania se impuso 2-3 a Venezuela que mostró un fútbol rápido, pero no le alcanzó para celebrar el triunfo en la arena cuscatleca.
El encuentro pintó vergonzoso, entretenido y sobre todo no tardó en tributar con goles a los hinchas congregados en el Estadio Nacional de Fútbol Playa. Los ucranianos, más tácticos, fríos y calculadores, sorprendieron a los llaneros en los primeros compases con tanto de Glutsyi, pero Ramos sacó un chilena que entró rebotando a la portería y decretó el 1-1.

Los europeos, en una gran jugada de Ross, hábil para sacudirse marcas, celebraron el 1-2, pero les fue insuficiente para llegar en ventaja a la primera pausa, ya que Pérez, antes de que el cronómetro se parara, hizo el 2-2 desde su propia portería.
En la reanudación del juego hubo un claro intercambio de malas intenciones y parecieron los vinotinto los más interesados en quebrar el empate, no obstante, fue Ross el que celebró su doblete y el 2-3 para los europeos a 40 segundos de que sonara la bocina.

El último cuarto se tornó físico, crispado y aunque Venezuela se volcó en ataque, ya no pudo abrir el candado ucraniano que finalmente pudo celebrar su primer triunfo 2-3.







