Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, 500 millones de bicicletas son usadas en el gigante asiático. Desde 1970, este medio de transporte, denominado «paloma voladora», era el producto de moda en China y el vehículo más utilizado, siendo un símbolo de la prosperidad del comunismo chino.
De acuerdo con los chinos, las ventajas de usar la bicicleta como medio de transporte son incontables, ya que abarca muchos aspectos positivos, desde la salud, la nula contaminación y el bajo costo hasta la accesibilidad.

Los datos de la Asociación Nacional de la Bicicleta de 2023 detallan que de cada 100 viajes que se hacían en China, 30 eran en bicicletas, lo que se tradujo en una reducción de aproximadamente 10,000 toneladas de dióxido de carbono.
En Latinoamérica, la concepción de usar la bicicleta como un medio de transporte formal parece una utopía, especialmente porque los ciclistas son los que menos protección tienen en el sistema vial.
El Gobierno de Xi Jinping ha preparado las condiciones con carriles especiales en las calles, la atención prioritaria al paso de ciclistas en intersecciones y el respeto a su integridad y seguridad por parte de los demás conductores.
La población china alquila una bicicleta desde aplicaciones como WeChat o Alipay, escaneando un código digital que habilita el uso, hace el rastreo de su recorrido mediante geolocalización y finalmente le determina el costo del viaje, que no suele superar los dos yuanes ($0.26), siendo un recurso de bajo costo.

Además, se han creado espacios por todas las ciudades para estacionar las bicicletas de alquiler, lo que promueve un concepto de «intercambio» cuando se completa un viaje, ya que se estaciona y otro usuario puede alquilarla y llevarla hasta otro punto.
Otra opción es comprar bicicletas en las tiendas que las comercializan para tener acceso al recurso de forma permanente. El uso diario se traduce en mejoras significativas en los sistemas circulatorio y respiratorio de la población.
Además, al ser un medio de transporte de menor velocidad, permite hacerlo entre dos o más ciclistas, fomentando una interacción y mayor cercanía.

De acuerdo con las estadísticas chinas, la pandemia por la COVID 19 representó un repunte en el alquiler o la compra de bicicletas en China, ya que fue el primer medio de transporte que se habilitó para circular conforme las condiciones de bioseguridad lo permitieron.
Desde entonces, los ciudadanos han mantenido un constante uso de este medio de transporte, por lo que las ciudades chinas continúan trabajando por políticas públicas para fomentar el uso masivo de la bicicleta, la protección y la seguridad de los ciclistas, y las infraestructuras idóneas que sean necesarias para su desplazamiento.







