En el distrito de Atiquizaya, en Ahuachapán Norte, hablar de la cochinita es retratar una tradición gastronómica ancestral de más de 300 años, que se ha mantenido de generación en generación y forma parte de la cultura popular de la localidad.
Tiene la peculiaridad de que se come los domingos en el desayuno, y ahora ya se encuentra hasta de madrugada.

La cochinita es un aperitivo que se empezó a elaborar especialmente con la cabeza de cerdo, pero, con el pasar del tiempo, las nuevas generaciones lo preparan también con patas, orejas, hocico y cachetes de cerdo.
Actualmente, en la colonia San Antonio, situada a 900 metros del parque central, está Stephanie María Terán con su negocio La Cochinita Barrera Terán, donde prepara más de 200 libras de carne, y comienza la preparación desde el sábado. La cocción lleva más de 12 horas en un horno de leña.
Aseguró que lo que la motivó a vender el platillo en la madrugada es la actual seguridad en el país.
«Es una receta que se ha retomado de generación en generación, con mi esposo empezamos en 2019. Somos los únicos que vendemos la cochinita en la madrugada. Una vez unos amigos después de un baile nos dieron la sugerencia, lo intentamos y fue un éxito. Ahora, con la seguridad que se vive, el éxito es mejor. Atendemos a personas que vienen desde Santa Ana y Ahuachapán», dijo Stephanie.
Mientras Stephanie termina su preparación, Guillermo Valiente se alista para iniciar la venta a un costado del parque 5 de Noviembre, donde sus clientes ya saben que el platillo es para llevar a casa. Lo ofrece todos los domingos en las mañanas.

«Quiero invitar a las personas que nos puedan visitar de todas partes del país y otros países para que vengan a disfrutar de este platillo», expresó Valiente.







