Agronegocios Amaya es un emprendimiento de tres núcleos de la familia Amaya originaria de Concepción Batres, en Usulután Este, que decidieron trabajar la tierra y producir diferentes hortalizas de forma conjunta desde 2020.
Luis Amaya, de 37 años, uno de los ocho miembros del emprendimiento, cuenta que el negocio lo conforman sus dos hermanos y sus correspondientes familias, así como su padre; y surgió a partir de la necesidad de unir esfuerzos debido a la necesidad de trabajo en ese entonces y la situación de la delincuencia que aún sufrían.
«Nosotros toda la vida nos hemos dedicado a la agricultura pero en 2020 decidimos organizarnos como familias y establecer una forma de trabajo que nos permitiera obtener nuestro propio ingreso sin necesidad de irnos al exterior», comentó Luis.

En varias parcelas del caserío Paso Hondo de Concepción Batres, la familia produce diferentes hortalizas. Actualmente se están enfocando en la producción de chipilín, chile, papaya y plátano.
En el negocio trabajan cuatro mujeres y cuatro hombres, quienes se dividen en tres secciones de trabajo: la administrativa, la comercialización y el trabajo de producción, en esta última participan todos los integrantes.
«Hemos ido aprendiendo con el tiempo, con algunas producciones nos ha ido mal y con otras bien. Hemos adquirido experiencia sembrando rábano, chile, tomate, pepino, papaya, chipilín, maíz, hemos probado de casi todos los cultivos que se pueden en la zona», expresó Luis.

En su proceso de aprendizaje, lafamilia ha recibido apoyo técnico y capacitaciones por parte del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) a través del Centro Nacional de Tecnología Agropecuario y Forestal (CENTA), y de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
«Actualmente a través del MAG estamos recibiendo de la Cooperación de Corea asistencia técnica, productiva y asistencia empresarial. Para asistir a más capacitaciones, normalmente participa la persona que esté más involucrada al área que se brindará, y luego la información la replicamos», añadió Luis.

La familia actualmente tiene un puesto móvil de venta en el parque de Concepción Batres los martes y viernes en horas de la mañana; y diariamente proveen de chipilín al agromercado ubicado en Usulután.
«El manejo de los cultivos lo hacemos lo más amigable con el medioambiente, tratamos de no utilizar tanto químico y eso lo hemos ido aprendiendo en las capacitaciones, ya nos reconocen que los productos los producimos de esta forma», dijo José Neftalí Amaya, otro miembro del negocio.







