En la capilla de la residencia de Santa Marta, en el corazón del Vaticano, una monja reza con lágrimas en los ojos ante el cuerpo sin vida del papa Francisco, quien yace en un féretro con un rosario entre las manos.
Dignatarios y trabajadores de la Ciudad del Vaticano son ahora los primeros en despedirse, este martes, de su jefe de Estado durante 12 años, quien viste una casulla roja y una mitra blanca para su último viaje.
Pero antes de acceder a la sobria capilla que acoge el féretro, escoltado por dos guardias suizos, deben esperar en un vestíbulo con puertas de madera y suelo de mármol. El silencio reina.

Monjas, laicos, obispos, altos responsables de la curia —el gobierno vaticano— y empleados de a pie, desde jardineros hasta bomberos, pasando por el personal médico, honran al santo padre de 1,400 millones de católicos.
El acceso, en principio cerrado a la prensa y al público, se hace por pequeños grupos. Algunos rezan en silencio, otros lloran, pero uno a uno se santigua cabizbajo, ya estén en pie, de rodillas o sentados en un banco.
«Hay un ambiente de recogimiento y de oración, pero para nosotros que lo acompañamos parece irreal», confiesa a AFP una laica brasileña miembro de un dicasterio para la comunicación y que pide el anonimato.

«Viví su elección, seguí todo su pontificado, por lo que no podía faltar hoy aquí, en Santa Marta, que es su casa y también un poco la nuestra», agrega la mujer, quien confiesa vivir este momento «con mucha gratitud».
Con su estilo humilde, Jorge Mario Bergoglio almorzaba cada día en el refectorio de esta residencia con el personal y los visitantes, a quienes siempre saludaba. «Siento que es la familia del papa, este pueblo de Santa Marta y del Vaticano, la que ha venido a rendirle homenaje con mucha dulzura», resume un visitante.
El hombre recuerda una misa del papa con los empleados del Vaticano: «Lo que me llamó la atención es que el papa se sentó en uno de los bancos entre los fieles. Encontré esta cercanía del papa con sus primeros colaboradores».
Una marea de fieles despide al papa Francisco – Diario El Salvador







