Darwin Cerén ha perdido la titularidad en la selección nacional mayor. Fue suplente en los tres partidos pasados de El Salvador y le ha tocado vivir el abucheo de la afición salvadoreña, tanto en el Cuscatlán, en el partido contra Surinam cuando iba a entrar al campo, y el martes al finalizar el compromiso contra Curazao.
Pero la experiencia con la que cuenta el mediocampista lo hace mantenerse sereno ante esas críticas y pide paciencia a la gente porque confía en el trabajo del seleccionador nacional y del avance que considera se ha dado.
«La paciencia de la gente se está terminando, porque siempre quiere ver resultados, pero cuando hay un proceso siempre hay que tener paciencia y esperar que a medida pase el tiempo y vayamos teniendo más tiempo juntos nos adaptemos más, y jugando como a la gente le guste», destacó el también jugador de Águila, quien mencionó de que Curazao es un equipo de trayectoria y que cuenta con jugadores importantes y determinantes.
Sin embargo, el mayor de la dinastía Cerén, mencionó que ante los caribeños «se hizo un gran trabajo, hubo mucho orden de parte de nuestro equipo. A pesar del poco tiempo que tenemos con el profe hemos mejorado en varias cosas y que hay cosas rescatables».
Luego, el volante, que ha cedido la capitanía a Julio Sibrián, apela a que el hincha debe entender que hay muchas deficiencias en el fútbol salvadoreño y que se ven reflejadas en el combinado nacional: «Este ritmo es el que vamos a tener en las eliminatorias, hay muchos que no están acostumbrados a ese ritmo por el nivel de fútbol que tenemos, y esa es la realidad, obviamente vivimos en un fútbol más lento, donde se juega caminando y ahora esto es distinto y a medida que la gente no entienda que nosotros no tenemos todas las condiciones, entonces van a ver la realidad de la selección».
Cerén, a pesar de todo, piensa que hay trabajo que se puede rescatar y volvió a pedir paciencia a los hinchas. «Sabemos las condiciones que tenemos, pero creo que el grupo se está consolidando más y estamos llegando a esa idea que el profe quiere. Sabemos de que habían muchas cosas que corregir y el profe vino a poner un orden distinto a la selección y por ahí se empieza, y construir un modelo de juego. Muchas veces la gente quiere ver que su selección juegue como el Barcelona, el Real Madrid, como los equipos grandes, pero este es un proceso».







