Uno de los grandes compromisos de El Salvador con la comunidad internacional es su papel en el combate al tráfico internacional de drogas. El Gobierno del presidente Nayib Bukele ha intensificado la interceptación de embarcaciones ilegales con cargamentos de drogas.
Se ha tratado de operaciones a cientos de kilómetros de las costas salvadoreños, lo que ha dado como resultado el decomiso récord de cocaína que los traficantes llevaban desde sus centros de producción en Sudamérica hacia el mercado mundial más grande de drogas, Estados Unidos.
Este refuerzo de la lucha contra el narcotráfico ha sido posible gracias a que, desde su primer mandato, el presidente Bukele implementó el Plan Control Territorial. Uno de sus componentes principales ha sido el fortalecimiento de las capacidades ejecutivas de la Fuerza Armada, lo que ha derivado en la adquisición de mejores buques y embarcaciones para patrullar el mar territorial e incluso más allá.
En conjunto con los equipos de otras naciones, como Estados Unidos, El Salvador ha logrado detener a muchos narcotraficantes y decomisado toneladas de drogas. Según William Duncan, el embajador de Estados Unidos en el país, las Fuerzas Armadas de El Salvador cuentan con drones aéreos y marinos para sumarse a la lucha contra las redes internacionales de traficantes.
Además, las autoridades mantienen comunicación constante para intercambiar información y participar en operativos conjuntos.
Esta semana circuló información incompleta sobre un decomiso de drogas en México, en la que erróneamente autoridades mexicanas identificaron a El Salvador como punto de partida de una avioneta cargada con un poco más de 427 kilos de cocaína.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que se había aclarado el tema, ya que Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, rectificó y señaló que la aeronave había pasado a 200 kilómetros al sur de El Salvador.
La primera información fue tomada como insumo por los troles y activistas pagados de la oposición para denunciar que desde el territorio salvadoreño se traficaba con drogas, inventando una serie de mentiras para querer golpear al Gobierno del presidente Bukele.
Sin embargo, la verdad se impuso. Ya México rectificó y dejó claro que no hubo «mala fe» y descartó la delirante teoría de algunos activistas sobre el trasiego de drogas desde El Salvador. Al contrario, el país ha sido un referente en la lucha contra el narcotráfico internacional y de eso hay mucho con qué respaldarlo.







