El mexicano David Pablos, de 41 años, fue el gran triunfador de la sección, dedicada a nuevas tendencias, al obtener el máximo galardón con una historia de amor, empañada por la violencia, entre un joven que se tiene que prostituir para sobrevivir (Veneno) y un camionero (Muñeco).
«Esta película proviene de un lugar muy personal (…), y es hermoso ver que se conecta con otras personas», declaró Pablos el sábado al recoger el galardón y agradecer a su «equipo por su pasión, por su compromiso, su fe en el proyecto».
El largometraje recrea un pequeño universo en el que todos acaban conociéndose y cruzándose en las «cachimbas» donde paran a descansar. Vidas solitarias que algunos sobrellevan consumiendo drogas, sobre todo para no dormirse al volante.
El director apostó por mostrar escenas sexuales muy explícitas, porque «quería hacer una película sin concesiones, que mostrara la sexualidad de la manera más descarnada, más cruda. Porque así son los encuentros sexuales en estos espacios», explicó Pablos a la AFP en una entrevista durante la Mostra.

En ese encuentro, Sánchez señaló que aunque «todavía hay machismo», la sociedad mexicana ha cambiado mucho gracias «a los movimientos LGTB».
Para el actor que interpreta al camionero Muñeco, «En el camino» es «importante» porque «más allá, que sí es un tema LGTB, es una película que habla del amor».
«¡Viva el cine latinoamericano!»
La otra ganadora latinoamericana de la noche fue la directora ecuatoriana Ana Cristina Barragán, que logró el premio al mejor guión en la misma sección con Hiedra».
La última cinta de la directora de «Alba» o «La piel del pulpo» relata el encuentro entre Azucena y Julio, dos jóvenes que arrastran una herida de infancia. Ella tuvo que abandonar al hijo que tuvo siendo aún una niña, y él creció en un hogar de acogida porque nunca conoció a sus padres.
«El abandono es una cosa que siempre ha estado en mi trabajo», explicó Barragán a la AFP en una entrevista durante el certamen, insistiendo en que deseaba crear unos personajes que «pudieran explorar también la ternura».

Para el casting, como ya hizo en trabajos anteriores, Barragán buscó «actores naturales», como Francis Eddú Llumiquinga, que interpreta a Julio. En cambio, Azucena cobra vida en la actriz mexicana Simone Bucio («La región salvaje», 2016).
«Hiedra» fue el primer largometraje de Ecuador presentado en el festival de Venecia en 26 años, desde «Ratas, ratones, rateros» de Sebastián Cordero (1999).
«Hacer cine en Ecuador sólo es posible con la sincronía de muchos esfuerzos titánicos, y este premio significa mucho para el cine de mi país», expresó Barragán al recoger el galardón.
«¡Viva el cine latinoamericano! ¡Palestina libre!», gritó la directora de 38 años, al cabo de una Mostra marcada por la guerra en la Franja de Gaza.







