Se han previsto picos de hasta 43 ºC en varios puntos de España y Portugal, mientras que en Francia, prácticamente todo el territorio sufrirá altas temperaturas hasta mediados de la próxima semana.
En Italia, 21 ciudades están en alerta máxima por calor extremo, entre ellas Milán, Nápoles, Venecia, Florencia y Roma, la capital.
«Se suponía que íbamos a visitar el Coliseo, pero mi madre casi se desmaya», dijo Anna Becker, una turista británica que viajó a la Ciudad Eterna.
Cerca de las zonas turísticas había multitud de ambulancias apostadas, preparadas ante cualquier emergencia, y varias regiones emitieron avisos de incendio.
Los servicios de urgencias de los hospitales italianos registraron un aumento de casos de golpes de calor, indicó Mario Guarino, vicepresidente de la Sociedad Italiana de Medicina de Urgencias.
«Observamos un aumento de alrededor del 10%, sobre todo en ciudades que no sólo tienen temperaturas muy altas, sino también una tasa de humedad más elevada. Se trata sobre todo de ancianos, enfermos de cáncer o personas sin hogar, que presentan deshidratación, insolación, fatiga», declaró Guarino a la AFP.
Los expertos advierten que las olas de calor serán cada vez más frecuentes e intensas debido al cambio climático.
«Refugios climáticos»
Ante los riesgos para la salud, algunos hospitales decidieron abrir vías para acelerar los tratamientos contra los golpes de calor, como la inmersión en agua fría, explicó Guarino.
En Venecia, las autoridades ofrecieron a los mayores de 75 años visitas guiadas gratuitas a museos y edificios públicos climatizados.
Bolonia, a su vez, creó siete «refugios climáticos» con aire acondicionado y agua potable, y Ancona distribuye deshumidificadores a los más vulnerables. En Roma, las piscinas municipales serán gratuitas para los mayores de 70 años.
Los científicos insisten en que las olas de calor se vuelven más intensas en las ciudades, donde se producen fenómenos conocidos como «islas de calor urbano» que provocan un repunte de las temperaturas.
«Las olas de calor en la región mediterránea se hicieron más frecuentes e intensas en los últimos años, con picos de 37 ºC o incluso más en las ciudades, donde el efecto de isla de calor urbano eleva aún más las temperaturas» afirmó Emanuela Piervitali, investigadora del Instituto Italiano de Protección e Investigación Medioambiental (ISPRA).
«Se prevé que en el futuro las temperaturas y los extremos térmicos aumenten más, por lo que tendremos que acostumbrarnos a temperaturas con picos aún más altos que los actuales», declaró a la AFP.







